Los últimos minutos del encuentro fueron frenéticos. Ninguno de los conjuntos había podido sacarse ventaja. Silva poco había podido hacer para generar peligro en un Gimnasia que no tenía la pelota y que cuando sí lo hacía era impreciso en el manejo. Sin embargo, a los 40 del complemento, el Lobo encontró la ventaja en la cabeza de Guevgeozián, ingresado apenas unos minutos antes tras la salida del Tanque.
El uruguayo de ascendencia armenia acababa de ingresar cuando tuvo su primera chance y fue implacable. Conectó un cabezazo junto al palo derecho de Arce y desató la euforia tripera que, sin embargo duraría tan solo cinco minutos.
A los 45 llegó el empate de Lucas Acevedo que logró batir el arco de un Alexis Martín Arias que tuvo un partido brillante, dejando al Lobo con un sabor agridulce tras el agónico empate en Tucumán.