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En un final agónico, Gimnasia no lo pudo aguantar y se llevó un empate de Tucumán

El Lobo no fue preciso, pero llegó al gol a cinco del final. El conjunto de Pedro Troglio no lo pudo aguantar y un envío desde la izquierda encontró la cabeza de Lucas Acevedo que la envió junto al palo derecho de Alexis Martín Arias que nada pudo hacer para evitar el empate.

En los primeros minutos del partido, ninguno pudo sacarse diferencias, aunque San Martín presionó intentando hacerse con la pelota para generar peligro en el área tripera. El Lobo no quiso ser menos, a sabiendas de que se jugaba una final contra un rival directo en la lucha por la permanencia, y manejó la pelota con criterio intentando llegar al área rival.

La primera de peligro llegó a los 13 de la primera parte. El Santo tucumano tuvo su chance en los pies Fabián Espíndola, quien enganchó sobre la izquierda y quedó bien perfilado para darle al arco. Sin embargo, la buena respuesta en dos tiempos de Alexis Martín Arias salvó la caída del Lobo que no fue preciso en los pases y no pudo generar verdadero peligro.

A los 28, el local volvió a tener una chance clara que no pudo aprovechar. Santiago Silva se equivocó y puso en juego la pelota cuando dos de sus compañeros esperaban la orden del árbitro para ingresar de nuevo al campo de juego. Los tucumanos la recuperaron y Claudio Bieler apareció en el punto de penal, pero el remate rebotó en Maximiliano Coronel y se fue apenas encima del arco mens sana.

Dos minutos después, el Lobo tuyo su propia chance para poner las cosas en ventaja y la jugada terminó en polémica. Un envío de pelota parada desde la izquierda buscó la cabeza del Tanque, pero la pelota dio de lleno en la mano de Lucas Acevedo.

A coro, todos en el conjunto platense reclamaron la falta y pidieron el penal. El árbitro Nazareno Arasa, sin embargo, cometió un grosero error y dejó seguir, para desatar toda la bronca tripera.

A los 36, Gimnasia estuvo a punto de sorprender al local. Es que un error de la defensa del Ciruja le allanó el camino a Matías Gómez quien, ni lento ni perezoso, aprovechó la ocasión y la punteó ante Ignacio Arce. El arquero tucumano, sin embargo, llegó a frenar el envío y salvó su arco.

A los 40, el Taca Bieler volvió a exigir al arquero tripero. El delantero cabeceó un envío pasado desde la derecha y exigió toda la agilidad de Martín Arias quien se estiró y cacheteó la pelota para desvanecer el peligro en el área visitante.

El primer tiempo cerró en empate. Los creadores del Lobo aún no encontraban la sociedad necesaria y San Martín era más en la búsqueda del arco rival. En el inicio del complemento, en cambio, el juego dio paso a la fricción. Tanto fue así que el pelado Silva tuvo un fuerte cruce con Adrián Arregui a quien le reclamó con gran vehemencia.

Pese al desmedido enojo del delantero tripero, Arasa dejó pasar la ira del uruguayo, cobró la falta y no lo amonestó.

A los 18 de la segunda parte, Martín Arias dio una nueva muestra de su calidad. Un centro enviado desde el córner izquierdo encontró la cabeza de Arregui quien mandó un fuerte envío directo al arco tripero, pero el arquero mens sana se interpuso al envío y con una estupenda volada atenazó la pelota en el aire para salvar su valla.

Minutos después, en el mejor pasaje de Gimnasia en el encuentro, el Tanque Silva se fabricó la más clara del conjunto platense: aprovechó un mal despeje del Santo, la peleó dentro del área, se perfiló y le dio, pero el envío se fue apenas desviado del segundo palo.

Tan solo un minuto después, Arasa volvió a quedar en el centro de la escena. Es que Bieler fue protagonista de una durísima entrada desde atrás a Horacio Tijanovich que escapaba en una clara contra.

Pese a la insistencia tripera, el árbitro sólo sacó una amarilla y el Santo se salvó.

A los 34 de la segunda parte, San Martín tuvo la chance de pasar a estar arriba en el marcador tras los que fue el único error de Martín Arias en el partido. El arquero mens sana dejó viva una pelota dentro del área y le quedó servida a Emiliano Purita, pero fue el propio Arias el que se vistió de héroe para poner meter el pie izquierdo y mandar el envío por encima del trabesaño.

Cuando faltaban apenas cinco minutos del final del partido, todo se volvió un frenesí. Es que a los 40 el Lobo se puso en ventaja por medio de la cabeza de Mauro Guevgeozián, ingresado apenas unos minutos antes tras la salida de Silva.

El Lobo estalló en alegría, pero la emoción duró poco en la Ciudadela de Tucumán. A los 45, el Santo llegó al empate en la cabeza de Acevedo y aguó la fiesta tripera.

Lo demás fue todo de ida y vuelta, pero a ninguno le alcanzó para volver a generar peligro y lograr una agónica victoria.

El partido se jugó como una final, con un San Martín que buscó más y tuvo la pelota, ante un Gimnasia que no fue claro ni preciso y no pudo generar volumen de juego. El Lobo regresa a La Plata con tan solo un punto ante un rival directo por la permanencia en Primera.

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