Glovers platenses en alerta: "Es un sistema perverso y el Estado debería intervenir"
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Glovers platenses en alerta: "Es un sistema perverso y el Estado debería intervenir"

Este lunes por la tarde, un nutrido grupo de "glovers" se congregó en plaza Moreno para conocerse y discutir sobre la situación de precarización que atraviesan. El encuentro se da luego de la publicación de un comunicado en el que denunciaron "abandono" e "inestabilidad" por parte de la española Glovo.

"Queremos que la sociedad se entere de cómo es la trastienda de esto tan simpático que es Glovo. Es un fenómeno que llama la atención de la gente, entonces nosotros queremos llamar la atención hacia cuáles son las condiciones en las que trabajamos", explica a 0221.com.ar uno de los trabajadores que eligió el pseudónimo de Iván para resguardar su identidad y poder dar cuenta de la situación de los cerca de 500 trabajadores platenses de la App de telefonía móvil que provee un servicio de cadetería y delivery.

Él es uno de los más de 50 glovers que se reunieron este lunes por la tarde en Plaza Moreno, en el centro neurálgico de la ciudad donde día a día suelen cruzarse en medio de los pedidos que reciben. Este encuentro ocurre apenas días después de que se publicara un comunicado donde advierten la falta de responsabilidad y las falsas promesas de la empresa española, que los emplea como monotributistas.

"Hay ciertas cosas manejadas con total arbitrariedad por parte de la empresa, sin ser vigiladas o controladas por el Estado", explica Iván y lo ejemplifica con un dato concreto: la empresa los obliga a pagar su propio seguro, pero en caso de sufrir un accidente el mismo comienza a cubrirlos recién a las 72 horas, pagando -por ejemplo- un servicio de internación tres días más tarde.

La realidad que atraviesan los jóvenes que brindan este servicio lejos está de lo que se ve en los avisos publicitarios. "Hace muy poquito apuñalaron a un compañero, hubo que intervenirlo. Muchas situaciones como estas son posibles. Por eso es necesario que el Estado intervenga, nosotros hacemos un llamado a la sociedad para que se entere y al Estado, en sus tres poderes y todos sus niveles jurisdiccionales, para intervenir", remarca Iván. Un juez laboral en turno, algún fiscal interesado en el fenómeno o el mismísimo Concejo Deliberante, son algunas de las alternativas que los glovers proponen para ser contenidos en una estructura más formal. 

Según explican, no tienen un sueldo fijo "ni ningún tipo de garantía" respecto a sus ingresos, sino que trabajan por comisión y en muchos casos más de 10 horas diarias. "Durante la primera etapa de Glovo hubo chicos contratados, ellos podían elegir la cantidad de horas que quisieran y todas las horas tenían un pago asegurado. Es decir que aún sin pedidos ganaban dinero. Uno estructura su vida en relación a ese dinero y después 'empiezan los pedidos', dice la empresa. También sacan promociones de todo tipo, por ejemplo 'mil pesos más si el fin de semana lográs meter cinco pedidos en tres horas'. Esto funciona como la zanahoria con el burro, un rato la zanahoria y otro rato el látigo: porque cuando se acaba la promoción se acaba el bonus, todo. No tenés por qué pedirlo ni exigirlo ya que la empresa te lo dio como un regalo", cuenta el joven.

A  las "falsas promesas" en las que incurre Glovo para con sus flamantes trabajadores, se le suma la cuestión del horario. Según explicaron varios de ellos a 0221.com.ar, la empresa comienza prometiendo "turnos" a elección, pero esto solo termina durando unas semanas. La franja de mayor demanda suele ser la noche y, como los puntos -y los pagos- aumentan cuanto más rápido lleguen los pedidos, muchos glovers terminan haciendo ese turno y corriendo grandes riesgos por andar de noche recorriendo la ciudad de un lado a otro en bicicleta o moto.

"Hoy nos encontramos con que hay una flota inmensa de glovers y no hay una demanda que la justifique", apunta Iván. Es que después de un crecimiento acelerado, la app comenzó a tener casi más oferta que demanda. Eso, según denuncian sus trabajadores, trae aparejada más competencia, más "premios y castigos" y una baja en el pago quincenal.

Según pudo saber este medio, pronto volverán a realizarse reuniones para definir demandas laborales ante la compañía española. En Capital Federal, tanto glovers como trabajadores de Rappi y PedidosYa tomaron diferentes medidas gremiales para visibilizar su situación.

Este lunes por la tarde, un nutrido grupo de "glovers" se congregó en plaza Moreno para conocerse y discutir sobre la situación de precarización que atraviesan. El encuentro se da luego de la publicación de un comunicado en el que denunciaron "abandono" e "inestabilidad" por parte de la española Glovo.

24 de septiembre de 2018

"Queremos que la sociedad se entere de cómo es la trastienda de esto tan simpático que es Glovo. Es un fenómeno que llama la atención de la gente, entonces nosotros queremos llamar la atención hacia cuáles son las condiciones en las que trabajamos", explica a 0221.com.ar uno de los trabajadores que eligió el pseudónimo de Iván para resguardar su identidad y poder dar cuenta de la situación de los cerca de 500 trabajadores platenses de la App de telefonía móvil que provee un servicio de cadetería y delivery.

Él es uno de los más de 50 glovers que se reunieron este lunes por la tarde en Plaza Moreno, en el centro neurálgico de la ciudad donde día a día suelen cruzarse en medio de los pedidos que reciben. Este encuentro ocurre apenas días después de que se publicara un comunicado donde advierten la falta de responsabilidad y las falsas promesas de la empresa española, que los emplea como monotributistas.

"Hay ciertas cosas manejadas con total arbitrariedad por parte de la empresa, sin ser vigiladas o controladas por el Estado", explica Iván y lo ejemplifica con un dato concreto: la empresa los obliga a pagar su propio seguro, pero en caso de sufrir un accidente el mismo comienza a cubrirlos recién a las 72 horas, pagando -por ejemplo- un servicio de internación tres días más tarde.

La realidad que atraviesan los jóvenes que brindan este servicio lejos está de lo que se ve en los avisos publicitarios. "Hace muy poquito apuñalaron a un compañero, hubo que intervenirlo. Muchas situaciones como estas son posibles. Por eso es necesario que el Estado intervenga, nosotros hacemos un llamado a la sociedad para que se entere y al Estado, en sus tres poderes y todos sus niveles jurisdiccionales, para intervenir", remarca Iván. Un juez laboral en turno, algún fiscal interesado en el fenómeno o el mismísimo Concejo Deliberante, son algunas de las alternativas que los glovers proponen para ser contenidos en una estructura más formal. 

Según explican, no tienen un sueldo fijo "ni ningún tipo de garantía" respecto a sus ingresos, sino que trabajan por comisión y en muchos casos más de 10 horas diarias. "Durante la primera etapa de Glovo hubo chicos contratados, ellos podían elegir la cantidad de horas que quisieran y todas las horas tenían un pago asegurado. Es decir que aún sin pedidos ganaban dinero. Uno estructura su vida en relación a ese dinero y después 'empiezan los pedidos', dice la empresa. También sacan promociones de todo tipo, por ejemplo 'mil pesos más si el fin de semana lográs meter cinco pedidos en tres horas'. Esto funciona como la zanahoria con el burro, un rato la zanahoria y otro rato el látigo: porque cuando se acaba la promoción se acaba el bonus, todo. No tenés por qué pedirlo ni exigirlo ya que la empresa te lo dio como un regalo", cuenta el joven.

A  las "falsas promesas" en las que incurre Glovo para con sus flamantes trabajadores, se le suma la cuestión del horario. Según explicaron varios de ellos a 0221.com.ar, la empresa comienza prometiendo "turnos" a elección, pero esto solo termina durando unas semanas. La franja de mayor demanda suele ser la noche y, como los puntos -y los pagos- aumentan cuanto más rápido lleguen los pedidos, muchos glovers terminan haciendo ese turno y corriendo grandes riesgos por andar de noche recorriendo la ciudad de un lado a otro en bicicleta o moto.

"Hoy nos encontramos con que hay una flota inmensa de glovers y no hay una demanda que la justifique", apunta Iván. Es que después de un crecimiento acelerado, la app comenzó a tener casi más oferta que demanda. Eso, según denuncian sus trabajadores, trae aparejada más competencia, más "premios y castigos" y una baja en el pago quincenal.

Según pudo saber este medio, pronto volverán a realizarse reuniones para definir demandas laborales ante la compañía española. En Capital Federal, tanto glovers como trabajadores de Rappi y PedidosYa tomaron diferentes medidas gremiales para visibilizar su situación.

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