La Cámara de Apelaciones y Garantías de La Plata rechazó el hábeas corpus presentado por la defensa de Sofía Magdalena Pantoja, acusada por el crimen de su exesposo ocurrido en el barrio de La Loma. Así se confirmó la orden de detención solicitada por el fiscal Marcelo Romero y librada por el juez de garantías, Juan Pablo Masi, confirmaron fuentes judiciales a 0221.com.ar.
La resolución fue dictada este lunes por la Sala I de la Cámara Penal, sobre el cierre del horario judicial, por lo que la acusada seguirá, al menos, hasta el 14 de octubre próximo tras las rejas, fecha en que se vence el último plazo para el posible pedido de prisión preventiva que deberá analizar el fiscal.
La mujer fue detenida el 14 de septiembre pasado y procesada por el homicidio de su exmarido, Jorge Pereyra, el zapatero asesinado en la vivienda que ambos compartían en calle 48 entre 19 y 20.
El expediente fue caratulado como “homicidio triplemente agravado por codicia, vínculo y ensañamiento”, según se desprende de los documentos judiciales a los que accedió este medio. La autopsia reveló que Pereyra fue atacado por sorpresa, por la espalda, mientras dormía. Fue blanco de siete puñaladas y fue herido en omóplato, cuello y antebrazo izquierdo.
La primera de las pistas las aportó el hijo de la víctima y la acusada. Dijo que la relación entre ellos era “muy mala” y que “peleaban” constantemente por la propiedad de la casa y el auto, bienes gananciales de su etapa matrimonial.

La hipótesis del robo quedó descartada, en la escena del crimen no faltó nada. Además de un cajón de ropa de la acusada se secuestraron dos armas blancas compatibles con las lesiones que presentaba el cadáver. “El homicidio no fue azaroso siempre estuvo dirigido” a Pereyra, sostuvo el fiscal Romero en su pedido de detención.
“El problema eran los bienes gananciales, más precisamente la plata, mi cuñada quería quedarse con todo y que mi hermano se fuera, poner todo a nombre de los hijos y él no quería (…) se iba a quedar sin nada, tenía que alquilar un lugar, empezar de vuelta”, declaró la hermana de la víctima. Otra testigo aseguró que la acusada le dijo en una oportunidad: “Ese enano de mierda me tiene podrida, lo voy a terminar matando”. Un vecino del matrimonio, en tanto, relató que “ella era muy mala con él, vivía maltratándolo delante de cualquiera y él nunca le decía nada, bajaba la cabeza para no tener problemas”.

El matrimonio estaba roto pero vivían bajo mismo techo, en habitaciones separadas. En el marco de la investigación, peritos detectaron sangre de Pereyra en la cama y camisón de Pantoja. También en un guante de jardinería que era utilizado por ella para los quehaceres domésticos.
Las evidencias en el expediente son contundentes. Todos los testigos hablaron de una mala relación y de amenazas de muerte de Pantoja a Pereyra. En las intimidaciones siempre aparecía la figura de “lo voy a matar a cuchillazos” y, al parecer, cumplió con sus amenazas.