La jornada de este martes estuvo agitada, ya que cerca del mediodía los trabajadores en lucha del Astillero Río Santiago entraron al edificio del Ministerio de Economía, en 7 entre 45 y 46, y prometieron no moverse hasta no ser atendidos. Todo ocurrió luego de que el Ejecutivo suspendiera una reunión clave en la que iban a intentar destrabar el conflicto. Finalmente, los operarios levantaron la toma luego de recibir un nuevo compromiso de las autoridades.
En cuanto a esto Hernán Lacunza, ministro de Economía, expresó su descontento por la situación: “Fue algo violento porque treparon las rejas, abrieron las puertas, invadieron todas las oficinas, a los empleados los intimidaron, hubo algunos daños menores e intervinieron las computadoras", lanzó.
En esa línea, el funcionario bonaerense aseguró que los trabajadores “hace diez años no hacen un barco”. Y agregó: "No estamos planteando despidos, estamos planteando que pasen a hacer obra pública que tanto hace falta en la Provincia. Nosotros ponemos en cuestión algunos privilegios, algunas cosas que consideramos ilegales que ya denunciamos; son los únicos trabajadores de la Argentina que cobran vacaciones dos veces".
A su vez, señaló que el Astillero es una empresa del estado provincial que hace años funciona con una producción muy baja, al punto que el 1% de los ingresos los recauda con las reparaciones que hace. Asimismo Lacunza indicó que para los 3200 empleados del Astillero "el Estado, los bonaerenses, ponen por año 3.500 millones de pesos, de los cuales el 99% va a sueldos, de ahí que María Eugenia Vidal nos pide que asignemos bien los recursos. Con ese dinero podemos universalizar el almuerzo a todos los alumnos de primaria y jardín de infantes".