Algunos sentados, otros de pie. Así escucharon los trabajadores de Astillero Río Santiago la misa que encabezó el flamante arzobispo de La Plata, Víctor "Tucho" Fernández por el día del patrono del pan y el trabajo en la modesta capilla que tienen en la sede de Ensenada. La ceremonia se dio en un contexto particular: en pleno conflicto de los gremios del sector con el gobierno de María Eugenia Vidal.
"100% estatal", "Yo defiendo al ARS", eran las frases que rezaban las distintas banderas que llevaba la multitud que esta mañana se acercó a escuchar la palabra del prelado, que también entregó panes y bendijo la planta naval.
Continuando una tradición de su antecesor Héctor Aguer, monseñor Fernández se proclamó "padrino" del Astillero Río Santiago y acompañó el reclamo "para ayudar a hacer escuchar la voz de los trabajadores que piden trabajo", según dijo.
Los empleados vienen de días intensos. El último domingo realizaron una marcha pacífica a la fábrica luego de que el fiscal Juan Cruz Condomí Alcorta pidiera el ingreso de fuerzas de seguridad para preservar distintos "elementos probatorios" que habría en el lugar. "Si encontraron irregularidades, deberían presentar denuncias con las pruebas. Hacen la denuncia para que hagan un allanamiento. Si plantaron pruebas, cómo hacemos para saberlo", sostuvo por 221Radio Pablo Rojas, secretario General adjunto de ATE Ensenada.
Desde hace tiempo, los trabajadores portuarios vienen denunciando maniobras para privatizar el Astillero y en ese marco, el dirigente aseguró que a los gobernantes "no les interesa" la industria naval. "Su negocio está en otro lado", manifestó.
Además de los dirigentes sindicales, los empleados de Astillero y sus familias, estuvieron presentes los concejales platenses Miguel Forte y Victoria Tolosa Paz y los diputados provinciales Susana González y Miguel Funes.