sábado 10 de febrero de 2024

Marcelo Yorno: 161 partidos, un gol y el papel de arquero héroe y villano en Estudiantes

¿Cómo es la vida hoy de Marcelo Yorno? El exarquero de Estudiantes en los finales de los 80 y principios de los 90 está radicado en su ciudad natal, Necochea. En el Pincha se puso el traje de héroe y también de villano. Fue protagonista de un muy buen equipo que dirigió Eduardo Solari pero también le tocó el descenso.

En un mano a mano de agenda abierta con 0221.com.ar revela que junto a otros compañeros de aquel Estudiantes quedó marcado por el descenso. Dice que le dolió y que fue injusto porque el equipo no era para nada malo. Es que cuando las cosas van mal en la materia institucional, enderezar el rumbo se hace muy difícil. Y para Yorno fue justo eso lo que llevó a la B al Pincha.

Tanto lo marcó que lanzó, de entrada, una dura frase: “Me fui como un delincuente y el golpe fue muy feo. Pero de algo estoy seguro: ese descenso a Estudiantes le significó un empujón para resurgir y ser hoy uno de los mejores clubes de la Argentina”.

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Yorno tiene de 57 años, está divorciado y tiene un único hijo, Alan (31), quien buscó imitarlo en el arco. “Estoy al frente de un emprendimiento hotelero en mi ciudad”, dice el exarquero del Pincha.

Atrás quedó su trabajo en el sur vinculado al entrenamiento de arqueros y también otros emprendimientos comerciales que llevó adelante, como una granja. “Mi último paso por el fútbol fue en el 2013. Hicimos una linda tarea en el Real Potosí en Bolivia junto a Víctor Zwenger (exjugador de Gimnasia)”, recuerda Yorno. Y agrega: “Igual el fútbol sigue siendo especial, veo todo lo que puedo, no me olvidé y cada vez que puedo voy. Ahí vuelvo a sentir que una cancha es mi lugar”, confesó el necochense.

Otro de sus momentos fuertes en Estudiantes fue en un encuentro de Supercopa ante Gremio, el rival que por Libertadores se viene en horas. Yorno lo recuerda: “El partido estaba picado, tuve un lió con el 9 de ellos, quedé en el piso y Pablo Erbín y me dijo que me iban a expulsar. Me dijo 'buscá llevarte a uno de ellos'. Le hice caso y me la agarré con el pobre Caio que no tenía nada que ver. Lo dormí de la piña que le pegué. Después me sentí un estúpido, son momentos de locura que después uno se arrepiente”.


Su carrera se hizo fuerte en Cipolletti, Río Negro, y desde ahí recaló en Estudiantes junto al Flaco Máximo Raúl Nardoni y el Topo Jorge Márquez. En el Pincha jugó entre 1988 y 1994. Defendió el arco en 162 partidos y anotó un gol de penal. Aquél partido terminó 3 a 3. A Yorno le anotaron un gol de casi mitad de la cancha y Estudiantes remontó un 0-2. Descontó el arquero y completaron Gabriel González de penal y Claudio París.

¿Qué hace hoy Yorno? “Estoy al frente de un Apart Hotel Deportivo del Club Del Valle, donde me inicié en el fútbol, con muy buenas instalaciones, que lo inauguramos en diciembre con la pretemporada de Temperley”.

Yorno debió convivir en el arco con su baja estatura para el puesto pero con una gran agilidad de piernas y excelentes reflejos le permitieron convertirse en un muy buen golero. Se dio el gusto de llegar a Boca, aunque le tocó ser suplente de Carlos Navarro Montoya y sólo pudo defender la valla del Xeneize en 3 ocasiones, una de ellas casualmente ante Estudiantes en cancha de Independiente.

“A pesar que no jugué mucho, porque el Mono la rompía y nunca dejaba de atajar fue una linda experiencia. El mundo Boca es muy especial y me tocó compartir plantel con Diego (Maradona), el Kily (González), Verón, Claudio Caniggia, el Negro Fernando Gamboa y muchos enormes jugadores”, aseguró.

Además, el necochense fue el tercer arquero argentino en patear penales en el profesionalismo: “Alguna vez me dieron ese dato y me hablaron que Carlos Fenoy, en Newell’s y Vélez, y Albero Parsechián, en varios clubes del ascenso fueron los primeros. Después llegó Chilavert”, recuerda.

Y con el gran Chilavert, el exPincha tuvo una gran tarde. Como arquero de Unión le atajó en una misma tarde dos penales. Toda una curiosidad, que no volvió a repetirse.


Si bien su carrera lo llevó hasta Boca, Yorno recuerda con nucho cariño su pasado en Estudiantes. Asegura que más allá del descenso pasó hermosos momentos y conoció a grandes personas, como el Ruso Edgardo Prátola. "Me dolió mucho todo el tema de su enfermedad. Fue terrible. Otros lindos recuerdos los tuve con los pibes. En esa época Sebastián (Verón) y Martín (Palermo) y se quedaban pateando un rato con nosotros después de los entrenamientos. Después tuvieron una carrera brillante y hoy la Bruja hace un gran trabajo como presidente”, relató.

Por eso es que el partido contra River en el Monumental que Estudiantes ganó 2 a 0 con goles del Loco González y Claudio París y las eliminaciones a Boca de dos Supercopas quedarán para siempre en la mente del arquero.


Pasó una nueva historia. Esta vez la de Marcelo Yorno, que a los 57 mira el fútbol desde otro costado. Jugó en Cipolletti, Estudiantes, Boca, Rosario Central, Unión y Deportivo Español. Terminó en el club donde se inició, en el Club Del Valle de Necochea.

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