La justicia Penal de La Plata absolvió a un policía acusado de “gatillo fácil”, pero, según los jueces, se trató de una conducta policial amparada en el marco legal vigente, confirmaron fuentes judiciales a 0221.com.ar.
La justicia Penal de La Plata absolvió a un policía acusado de “gatillo fácil”, pero, según los jueces, se trató de una conducta policial amparada en el marco legal vigente, confirmaron fuentes judiciales a 0221.com.ar.
Por el hecho fue juzgado el efectivo Nicolás Salvatierra, quien prestaba funciones en la comisaría Cuarta de La Plata. En su declaración, sostuvo que esa madrugada del 7 de marzo de 2014 observó a dos motociclistas viajando a excesiva velocidad y con sus rostros cubiertos por 44 y 28. Ante ese panorama dieron la voz de alto y comenzó una persecución que incluyó varias calles a contramano y terminó en diagonal 76 entre 20 y plaza Azcuénaga, cuando el sospechoso cayó luego de recibir un disparo con proyectiles de goma en la cara. El arma accionada fue una escopeta.

Un dramático robo ocurrió en La Plata, donde motochorros armados asaltaron a un conductor y escaparon con su auto. El hecho quedó filmado y es investigado.
Una mujer de 57 años fue atropellada en barrio Aeropuerto y tuvo que ser asistida. La víctima sufrió graves heridas y está internada en el Hospital San Martín.
El exacusado sostuvo siempre que fue en el marco de una persecución y como respuesta a un gesto típico de extracción de un arma de fuego de la cintura por parte de la víctima. Según el herido y la acusación, se trata de un caso de violencia policial, pero los jueces del Tribunal Oral Criminal II de La Plata, no dieron crédito a esa versión.
Tras su alegato, la fiscal Graciela Rivero había pedido más de tres años de prisión para Salvatierra, pero el planteo no prosperó.
Los magistrados hicieron lugar a la postura del abogado Julio Beley, defensor particular del policía, quien planteó que el joven actuó dentro de las atribuciones policiales.
Los jueces valoraron que el policía “no empleó su arma de fuego reglamentaria”, una pistola calibre nueve milímetros cuyo resultado puso ser letal “sino que optó por una de menor riesgo”. “Este disparo (de escopeta con postas de goma) a una distancia mayor a diez metros (…) no puede ocasionar la muerte, según explicó” en el juicio oral un “perito balístico de la Asesoría Pericial” de la Suprema Corte bonaerense.
Los jueces tampoco creyeron la versión de los heridos. Dijeron que no sabían que eran perseguidos por un patrullero. “No es creíble”, sentenciaron los magistrados bajo el argumento de “la luminosidad de la avenida 44, conocida por todos los que vivimos en esta ciudad, permite distinguir plenamente entre una camioneta particular y una oficial”.
En el veredicto se destaca que Salvatierra “goza de un excelente concepto” según relataron sus compañeros de armas y los jueces concluyeron que la conducta del policía fue en el marco del “ejercicio del deber de autoproteger y a la vez brindar seguridad a su compañero de móvil”.
Los policías “pueden hacer uso de la fuerza para evitar acciones delictivas” más aun cuando los jóvenes que viajaban en la moto no acataron “la orden” de alto dada por los uniformados del patrullero lo que marca una “conducta temeraria”, aclararon los jueces Claudio Bernard (autor del veredicto), Silvia Hoerr y Liliana Torrisi.