El desborde cloacal que afecta a la zona de 7 entre 35 y 36 también afectó a la sede del PAMI que se encuentra en esa cuadra. Los desechos también inundaron la planta baja de esa oficina de la obra social de los jubilados y no hay atención al público.
Tal cual informaba 0221.com.ar, la grave situación tiene en vilo a los vecinos y comerciantes de la zona, preocupados no solo por el revuelo de tener que correr o levantar mercadería o muebles ante el rebalse de las napas, sino también por el riesgo sanitario que implica.
“Esto sigue igual y ya no sé qué hacer”, comenzaba su relato con bronca y resignación el propietario de Vitalgraf, mientras filmaba cómo afloraban los excrementos por su local, que permanece cerrado desde el último jueves por este problema.
En ese marco, exigieron una solución a la empresa ABSA. “Parece que no tiene un servicio de emergencia. Vinieron e hicieron un derrame más grande y la cuadrilla que tiene que romper la calle no aparece. Necesitamos urgente que venga alguien”, comentó el comerciante afectado.
