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La dura frase del especialista de elefantes para explicar por qué Pelusa está mal

Scott Blais, el director del santuario de Brasil, llegó a La Plata para asistir a Pelusa, quien lleva más de 48 horas recostada en el piso y sin voluntad de levantarse. En un video, el experto aseguró que el estado de salud de la elefanta se debe pura y exclusivamente al egoísmo de las personas de querer tocar y darles de comer a los animales encerrados en zoológicos.


Son momentos difíciles en el Zoológico de la ciudad, que permanece cerrado por el complejo cuadro que atraviesa Pelusa. “Comenzó a mostrar menor respuesta a los estímulos. Su torrente sanguíneo y los valores de los análisis comenzaron a desmejorar. En este punto, todo indica que el elefante está en la etapa final de su vida”, sostuvo tras su llegada a la ciudad el director del Santuario de Brasil, Scott Blais.

En medio de la conmoción y la tristeza, el experto lanzó una reflexión que caló hondo: la situación del huésped más querido del zoo local es resultado del cautiverio. “Este es el resultado de casi 50 años en este espacio que es completamente insuficiente ya que no permitió la estimulación física, psicológica ni emocional”, afirmó Blais, quien viajó desde el vecino país para poder asistir a los especialistas y veterinarios del zoológico y la Fundación Franz Weber, quienes venían realizando un seguimiento del estado de la elefanta, que lleva más de dos días recostada en el piso y sin voluntad de levantarse.  

En ese marco, destacó que “el deseo egoísta de querer ver animales en un zoológico, es lo que causa situaciones como ésta y no sólo con elefantes, hay muchos animales sufriendo en cautiverio”, al tiempo que resaltó el trabajo de los cuidadores de Pelusa, quienes hacen todo lo posible aunque señaló que es muy difícil luchar contra lo que generan tantos años de encierro. 

“Estamos trabajando con otros zoológicos de Argentina para que también sus elefantes puedan ir al santuario de Brasil. Vamos a continuar nuestro trabajo para encontrar una solución que nos permita trasladar a los elefantes antes que sea muy tarde. Pelusa no alcanza esa chance pero con esperanza le podemos dar esa oportunidad a otros de vivir como los elefantes deberían”, cerró. Las frases de Blais invitan a la reflexión y llaman a replantear ciertas prácticas instauradas, para que otros ejemplares tengan la posibilidad que Pelusa no tuvo: una vida en libertad

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