Los primeros episodios empezaron a registrarse de forma aislada desde que se iniciaron las clases, sin embargo a mediados de mayo la situación comenzó a alertar a la comunidad con casos cada vez más frecuentes hasta alcanzar su punto máximo a principios de junio. Como un juego que se puso de moda, los colegios de La Plata, Berisso y Ensenada se propusieron disputar el primer puesto para ver cuál de ellos recibía más amenazas de bomba en el menor tiempo posible. Pocos se quedaron fuera de la triste competencia.
Esta mala costumbre, puso en jaque a las autoridades escolares que sufrieron las consecuencias de unos pocos bromistas que generaron complicaciones en el normal dictado de clases. No sólo eso, sino que también produjeron cierto temor ante la posibilidad de que se encontraran materiales explosivos dentro de las instituciones que atentaran contra la integridad de los presentes.
En este caótico contexto, el 7 de junio será recordado como el día con mayor cantidad de amenazas de bomba en la región, con ocho episodios en total. Los mismos se registraron en la Escuela de Enseñanza Media Nº 1, la Escuela Nº 5 y la Escuela de Enseñanza Técnica Nº 2 de Berisso; el Normal Nº 1, la Escuela de Educación Técnica Nº 8, el Colegio Santa Margarita y la Escuela Primaria Nº 58 de La Plata (esta última recibió su sexta amenaza en el año); finalmente, las Escuelas Nº 1 y Secundaria Nº 8 de Ensenada, que comparten edificio registraron su decimocuarta intimidación desde que se iniciaron las clases.
Por este último caso, Silvana, mamá de un alumno, se comunicó con 0221.com.ar para expresar su bronca ante la insostenible situación. Durante el lunes 4 y el viernes 8, el establecimiento educativo tuvo que suspender momentáneamente sus actividades por los amenazantes llamados: "Si no es cuando entran es cuando están por salir. Llaman a las 14.30, en medio de las clases, o a las 16.30, antes de que terminen. Desde que comenzó el ciclo lectivo, el colegio recibió cerca de catorce amenazas de bomba", contó la mujer.

Cabe destacar que cada operativo de registro en escuelas le cuesta a la Provincia alrededor de 30 mil pesos, según explicaron a este medio calificadas fuentes del Ministerio de Seguridad de la Provincia de Buenos Aires. "Ante cada llamado de amenaza, es nuestra obligación acudir al establecimiento con toda una logística que implica poner en movimiento la brigada de explosivos, fuerzas policiales, bomberos y Defensa Civil, además de alertar a los hospitales públicos y a las cuadrículas de la zona", indicaron desde esa Cartera bonaerense. Si sólo se toma como ejemplo la situación del colegio de Ensenada, los gastos ascienden a 420.000 pesos en un único establecimiento.

Otra de las instituciones fuertemente castigadas durante este mes fue la Escuela de Enseñanza Media Nº 1 de Berisso, con cinco amenazas en solo una semana. En este sentido, y gracias a las investigaciones llevadas a cabo por el Gabinete Técnico Operativo de la comisaría Primera, se logró identificar el origen de dos de los llamados intimidatorios que ocurrieron en mayo. Estos fueron realizados los días 6 y 18 por una nena de 13 años domiciliada en el Barrio Náutico.

Por este motivo, las autoridades tomaron cartas en el asunto y se dirigieron hasta la casa de la estudiante para notificarla por haber incurrido en un delito. Con la notoriedad del hecho y la posibilidad de que los responsables del colegio tomaran medidas penales contra sus padres, la situación en las instituciones educativas comenzó a normalizarse poco a poco, trayendo cierto alivio para toda la comunidad. Resta esperar si la ola de llamados terminará por fin al filo del comienzo del receso invernal o si volverá a explotar cuando las clases se reanuden.