Pasadas las diez de la mañana de este miércoles un delincuente protagonizó una secuencia digna de una película de Hollywood: primero robó y baleó a un hombre y luego escapó en el auto de una joven pareja. Los curiosos, vecinos y trabajadores en la zona no tardaron en reunirse en la esquina de 6 y 47 con una misma inquietud: conocer los detalles de lo ocurrido primero en los jardines de la Casa Matriz del Banco Provincia y después frente a la Facultad de Ciencias Económicas de la UNLP.

En las últimas horas identificaron a dos chicos que serían responsables de amenazas de tiroteos en La Plata y encontraron armas de fuego de distintos calibres.
Un alumno asistió armado al colegio Nuestra Señora de Luján y obligó a activar el protocolo creado recientemente ante las amenazas de tiroteos en escuelas.
En la entrada del edificio central del Provincia, Leandro esperaba sentado que los oficiales le tomaran los datos. El pochoclero que todos los días se ubica frente al cerco negro de la entidad de 7 entre 46 y 47, se mostró estupefacto por la escena de la cual terminó siendo uno de los principales testigos. “Estaba de espaldas, oí los disparos y vi que el ladrón se iba corriendo por 7 hacia 47 y doblaba hacia calle 6. Atrás pasaron dos policías, mientras el hombre de pelo blanco estaba tirado en el piso. Estaba lúcido pero lógicamente se quejaba por el dolor”, detalló en diálogo con 0221.com.ar.
A la vuelta, Juan, un trabajador del rectorado de la Universidad Nacional de La Plata, le comentó a este portal que escuchó los disparos y pensó que todo había sido en la facultad. “Cuando escuché me asomé a la ventana y vi un tumulto de gente. Había mucho revuelo en la vereda y después me dijeron que el delincuente se había metido en el edificio de Económicas”, contó, sorprendido por lo ocurrido.
“Me acerqué porque oí gritos, pero después quise pasar para mi casa que está a 30 metros y una oficial maleducada me quiso hacer dar la vuelta. Ayer la otra salidera, hoy tiros. No se puede estar”, señaló con indignación a este portal Carlos, un vecino de 80 años.
A pocos metros, Claudia seguía en la fila para ingresar a los cajeros automáticos de la esquina. Minutos antes vio cómo un Gol Trend color rojo pasaba a toda velocidad por la esquina. “Llegaba a las corridas cuando empezó el tiroteo. No sabía dónde protegerme y me metí atrás de una columna. La gente gritaba, fue un descontrol, los policías no pueden disparar así en una hora donde está todo el mundo haciendo trámites en este lugar”, concluyó conmocionada.