"La selva marginal de Punta Lara es la más austral del mundo". Así presentan en el Municipio de Ensenada a la Reserva Natural de Punta Lara. Con 450 hectáreas, el inmenso espacio verde fue el escenario del hallazgo este último miércoles de los cinco hermanitos abandonados, que ahora se encuentran en el Hospital Cestino y a la espera de que la Justicia decida su destino.
La reserva se encuentra localizada en el paraje Boca Cerrada, sobre el camino Alte. Brown. Se trata de un área de características subtropicales, con flora y fauna diferente a la de los alrededores; existe poca luz y grandes árboles, entre los que se destacan el laurel, el chalchal y el ceibo.
Todos mantienen la humedad terrestre y atmosférica que favorecen el desarrollo de los vegetales inferiores.
Durante las sudestadas, la mayor parte de la reserva se inunda, por su cercanía con el Río de La Plata. El agua permanece por varias horas y es lo que hace crecer la gran cantidad de vegetación en todo el terreno.
Desde el 19 de febrero de 1943, el terreno es considerado reserva natural. En el año 1958, el decreto 5.421 la declaró "Reserva Natural Integral de Selva Marginal de Punta Lara", denominación que sería con el tiempo la más conocida. Recién en 1970 se asignó un guardaparque, para su cuidado día a día. Allí se construyó una vivienda para él, se alambró el predio y hasta se instaló cartelería que la identificaba como un área natural protegida, para que los vecinos sepan de qué se trataba.

Recién en 1986 comenzó a abrirse al público, en el marco de visitas educativas. Años más tarde, mediante la ley 11.544 pasó a llamarse "reserva natural integral Selvas del Río de la Plata"; además esa ley amplió la superficie protegida, pasando esta de 30 a cerca de 500 hectáreas.
Hasta el año 2012, fueron inventariadas en la reserva de Punta Lara 451 especies de vertebrados, 59 especies de peces, 19 especies de anfibios, 24 especies de reptiles, 314 especies de aves, 34 especies de mamíferos y más de 100 de invertebrados.
Aquí fueron encontrados los cinco pequeños, tras la denuncia que hizo a la policía la abuela del más chiquito. Fueron trasladados desde la reserva natural hasta el Hospital Cestino, para realizarles los controles típicos en un caso así. Están todos bien, a la espera de que las autoridades entrevisten a los padres, para que la Justicia resuelva cómo proseguir.