Durante la mañana de este jueves, el gremio que nuclea a los profesionales de la salud de toda la provincia de Buenos Aires -CICOP- se reúne en el hospital San Martín de La Plata, para graficar la situación que están atravesando en los 80 hospitales bonaerenses. Este jueves se desarrolla un nuevo paro.
Esta nueva medida de fuerza de 24 horas en todos los hospitales es en reclamo a la gobernadora María Eugenia Vidal para que convoque a la paritaria de la ley 10.471, que no se abre desde diciembre de 2017. Entre los pedidos de la paritaria, CICOP quiere alertar sobre el vaciamiento por migración laboral desde la Provincia a la Ciudad de Buenos Aires -porque pagan el doble de sueldo, siendo que además ambos son gobiernos de Cambiemos. También se van a la salud privada-.
"Hay puestos para cubrir en oferta y nadie los pide, porque el sueldo inicial es de 20 mil pesos y en relación a las horas de trabajo y mayor sueldo en CABA, el salario es alrededor de la mitad", indicó Fernando Corsiglia, el médico presidente del gremio. "El ministro de Trabajo de Vidal, Marcelo Villegas, se comprometió a hacer la convocatoria de paritarias, pero no ocurrió. Tenemos además una situación nueva: antes peleábamos por vacantes, pero ahora hay algunos puestos de trabajo disponibles y no se cubren por los bajos salarios y las malas condiciones laborales", agregó Corsiglia.
"Decidimos reiniciar medidas de fuerza con un paro de 24 horas este jueves 3 de mayo, llevando adelante acciones locales y/o regionales, y también volver a parar 24 horas la semana siguiente, en coordinación o acuerdo con el resto de las organizaciones sindicales con las que confluyamos en una actividad común. Es el sentido de esta medida reclamar al gobierno provincial la convocatoria paritaria, el abordaje de la grave crisis del sistema de salud provincial y la falta de respuesta de las autoridades al respecto, en particular, del Ministerio de Salud", finalizó el médico presidente de CICOP.

Cabe recordar que el hospital San Martín en los últimos días volvió a ser noticia por sus graves problemas de infraestructura. Durante el temporal del fin de semana, los trabajadores de la salud debieron acomodar tachos, bolsas y baldes en las salas de neonatología y maternidad, por las goteras y filtraciones que no solo impidieron el tratamiento de los pacientes sino que también arruinaron material e instrumental de trabajo.
El Servicio de Maternidad del San Martín -uno de los principales de la Provincia-, terminó funcionando en modo emergencia desde el viernes pasado, tras la feroz tormenta de lluvia y granizo. Un dato que expone la situación de contingencia es el traslado de un tercio de las madres que estaban internadas en el centro de salud y la necesidad de apurar las obras para su urgente puesta en valor. El viernes pasado, la caída de granizo y la copiosa lluvia llevó a cerrar la sala de recuperación y nutrición del sector de neonatología por las filtraciones que se produjeron en el centenario edificio de 69 entre 1 y 115.