Nervioso y sufriendo hasta el último momento. Así lo vivió Juan Sebastián Verón desde una de las plateas del Estadio Ciudad de La Plata junto a su familia y allegados. No fue una parada sencilla la que tuvo el Pincha ya que las estadísticas decían que tenía que ganar, al menos, por dos goles de diferencia. Sin embargo, a los cuatro minutos del primer tiempo ya iba perdiendo por un certero cabezazo de Matías Zunino que quemó las redes del arco defendido por Mariano Andújar.
Sin embargo, Estudiantes no se rindió y fue con todas sus armas a buscar el empate. Durante el primer tiempo no se le dio, no obstante en el complemento, con una actitud renovada y más empuje que juego, logró revertir el resultado. Junto a su esposa, María Florencia, la "Brujita" miró los últimos minutos del encuentro con la paciencia de una piedra. La tercera conquista del equipo, en los pies de Juan Otero, dibujó una particular sonrisa en la cara del presidente.
Las cámaras mostraron al presidente pincharrata inmutable hasta el último minuto. Conocedor de los caprichos del fútbol, "la Brujita" se negó a emitir mueca alguna hasta el árbitro del encuentro no dio el pitido final. Fue entonces cuando se desató la euforia en 25 y 32 y Verón se rindió a los festejos albirrojos.