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No pierde peso, pero está senil: ¿Cómo está la elefanta Pelusa según su veterinario?

Así se desprende del testimonio judicial del veterinario que atiende al animal en el zoológico de La Plata. Los análisis de sangre dan cuenta de un ejemplar sano.

Por Martín Soler

Juan José Diorio es el médico veterinario de la elefanta Pelusa en el zoológico de La Plata. En los 38 minutos que duró su declaración testimonial ante el fiscal Marcelo Romero, se despejaron todas las dudas. No existe maltrato animal hacia el espécimen, situación que es investigada por la justicia Penal platense y la causa va camino a su cierre, adelantaron fuentes judiciales a 0221.com.ar.

Según el testimonio Pelusa “vivió toda su vida en cautiverio”. El animal nació en un zoológico de Alemania en 1966 y dos años después llegó a La Plata. Nunca tuvo contacto con otro ejemplar de su especie, según se desprende de la primera causa por maltrato animal en La Plata desde la puesta en marcha de la fiscalía de mascotas.

“El tipo de cautiverio que tenía fue deteriorando progresivamente su salud dentro de lo esperable en el tipo de condiciones de vida que tenía”, expresó Diorio y no dudó en alertar que “actualmente se trata de un animal senil”.

Los elefantes en cautiverio tienen una vida promedio de entre 35 y 40 años, algunos casos llegan hasta 70 años. Pelusa lleva 52.

El profesional relató que los elefantes en su estado silvestre caminan hasta 30 kilómetros por día y “por más que se los entrene” durante el cautiverio “la evidencia demuestra que no alcanza”. Por ese motivo el traslado al santuario es la solución para el estado de salud de pelusa. “Todas las recomendaciones a nivel internacional (…) manejan mucha información de la recuperación de patologías tan complicadas como la de Pelusa en sitios como estos, que además de tener una superficie mucho más adecuada tienen algo básico y fundamental que es el contacto con individuos de su propia especie”, concluyó Diorio.

Sobre el estado de salud en general de la elefanta, el veterinario reveló que “ha perdido peso, no al punto que sea una situación alarmante ya que se encuentra en una detención de esa pérdida y su medio interno, monitoreado por análisis de sangre, demuestra que está dentro de los parámetros normales y posee marcados signos de senilidad”.

El profesional no dudó en sostener que “en términos médicos” Pelusa “estaría en condiciones de ser trasladada al santuario, asumiendo el riesgo que cualquier traslado de esta naturaleza, por tantos días en las condiciones que Pelusa acarrea”.

Antes de la partida a tierra carioca, Pelusa será sometida a estrictos controles sanitarios. En tanto aún se esperan los permisos legales correspondientes para poder realizar el traslado final al santuario del Mato Grosso donde pasará en resto de sus días.

El fiscal Romero dijo a este medio que “el expediente se encamina al cierre, no advierto ni maltrato ni abandono del animal”.

El caso pelusa pone de manifiesto dramáticamente la imperiosa necesidad de eliminar los zoológicos como tales y reconvertirlos en parques temáticos con animales autóctonos que puedan habitarlos y devolver a sus hábitats naturales a los animales nativos de otras tierras”, considero el magistrado en diálogo con 0221.com.ar.

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