Rafael Nadal ganó su octavo título en Roma luego de dos horas y nueve minutos en una final que fue interrumpida dos veces por la lluvia. La conquista no fue sencilla para Rafa, quien en el tercer set estuvo 1-3, pero la aparición de la lluvia por segunda vez le sirvió para corregir errores en la reanudación. De hecho, Zverev, número tres del mundo y que venía de trece triunfos consecutivos, no sumó puntos.



