Las calles están de nuevo en el centro de la polémica y esta vez le tocará al oficialismo discutir el tema, puertas adentro. El oficialista Julio Irurueta presentó un proyecto para derogar la ordenanza que considera a los adoquines patrimonio arquitectónico y cultural de la ciudad, y por ello no pueden ser retirados de las calles.
La iniciativa tomará estado parlamentario la semana que viene y se prevé que sea discutida después de la aprobación de la rendición de cuentas, el miércoles próximo. El proyecto plantea que el empedrado retirado será reemplazarlo por pavimento, mientras que las piedras se utilizarán para restaurar las calles consideradas patrimonio histórico, como la comprendida en la zona de Meridiano V.
“El proyecto por una lado intenta mejorar el tránsito de la ciudad, a la vez que también busca rescatar el patrimonio histórico y cultural” afirmó el edil de Cambiemos, quien además agregó que “los movimientos de suelos que se producen en nuestra ciudad luego de la inundación de 2013 provocan que las calles con adoquines cuenten con un mayor daño que donde se realiza un buen asfalto”.