Silvia Caloutti estaba en su casa de calle 21 entre 57 y 58, junto a una empleada doméstica, Estela Britez. La jornada trascurría con la normalidad de un sábado de verano, post tormenta. Un ruido las alertó y el terror se apoderó de ellas. Tres adolescentes armados irrumpieron en la propiedad y redujeron a las mujeres. Con la situación bajo control se apoderaron de cinco mil pesos en efectivo, relojes, teléfonos celulares y una notebook.
Una vez obtenido el botín escapan a la carrera del lugar, pero la secuencia fue advertida por un vecino de las víctimas que llamó a la línea de emergencias 911 para denunciar el golpe armado.
Al lugar llegaron varios patrulleros que con los datos obtenidos de víctimas y testigos comenzaron a patrullar la zona que es jurisdicción de la comisaría Quinta de La Plata. A los pocos minutos, personal del Comando de Patrullas local dio con tres sospechosos a quienes detuvieron y, tras requisarlos, encontraron en su poder el dinero y los objetos robados.
Los agentes no encontraron armas en su poder, pero tras una búsqueda en la zona, dieron con una pistola Bersa Mini Thunder calibre .9 milímetros con una munición en recámara y trece cartuchos intactos en el cargador. Fue hallada en el jardín interior de una vivienda en calle diagonal 75 entre 20 y 21, a pocas cuadras del hecho de robo.

El hecho fue caratulado como "robo calificado por el uso de arma de fuego en poblado y banda". Los ya detenidos quedaron a disposición de la justicia de menores en turno.