"Ya se tira muy poca pirotecnia, la gente no tiene mucho para festejar", le dijeron a este portal desde el Hospital Rossi. Allí no ingresó ninguna persona herida producto de petardos y fuegos artificiales, algo que es moneda corriente el día después de la Nochebuena, año tras año.
En la guardia de este establecimiento solo habían atendido a pacientes por accidentes cotidianos que nada tienen que ver con los festejos de la noche del lunes.
Alberto Urban, director del Policlínico San Martín, confirmó a 0221.com.ar esa tendencia: en el centro de salud de 1 y 69 tampoco tuvieron que atender lesionados por pirotecnia.
"Solo se atendió un paciente con una quemadura tipo A en una mano, algo muy leve", informó a este medio César Fidalgo, titular del Hospital Gutiérrez. Luego de las curaciones correspondientes, el hombre de 46 años recibió el alta.
En la Ciudad de Buenos Aires hubo 24 pacientes, una cifra que claramente es muy baja en relación a años anteriores. La jefa de guardia del Hospital Santa Lucía informó que atendieron tan solo a 14 personas, mientras que en el Hospital del Quemado, a otras 10.
Las campañas de concientización a nivel nacional sobre el uso de la pirotecnia y el alto costo de los fuegos artificiales habrían contribuido en esta importante reducción del número de lesionados, al menos durante Nochebuena y Navidad.