Alejandra Varela se enteró en la madrugada de este sábado que su hijo Kevin Alex Sanhueza fue baleado en un asalto mientras estaba entregando un pedido solicitado a la empresa de cadetería Glovo. No dudó un instante y, con lo puesto, abandonó su casa en Neuquén y llegó a La Plata acompañada por un amigo de su hijo.
En medio del drama habló con 0221.com.ar para expresar su pedido de "justicia". "Realmente si van a hacer algo, que encuentren a los culpables, los encierren y no los suelten", fue el primero de los mensajes que quiso transmitir a las autoridades provinciales, con el ministro de Seguridad Cristian Ritondo a la cabeza.
Con su tono de voz bajo, gobernado por la angustia, la mujer aseguró: "Noticias así (de delincuentes) que entran por una puerta y salen por otra, yo lo veo todos los días. Ya no tenemos justicia en Argentina”. "Yo vivo en el interior -siguió en otro tramo de la entrevista-, pero vivo viendo noticias de Buenos Aires porque mi hijo vive acá. Mi hijo vino a estudiar y se gana la vida trabajando", resaltó.
"Lamentablemente le tocó a él. Es injusto. Por qué hay tantos malandras en las calles y no hacen nada, políticamente no hacen nada, se llenan la boca, pero no hacen nada. La impotencia que tenemos es muy grande, no hay justicia", sentenció Alejandra con todo el dolor de madre a cuestas.
La mujer es acompañada por una trabajadora social del albergue de la Universidad Nacional de La Plata, donde Kevin vive en la ciudad. Durante su estadía en la sala de espera del Hospital San Martín, recibió la compañía de los amigos que su hijo cosechó en esa casa de la Universidad. Fueron todos, no faltó ninguno.
La Universidad acompaña a la familia desde el primer momento y se hicieron cargo del costo de los pasajes. Hasta el momento en que se realizó la entrevista, nadie de la empresa Glovo se comunicó con la familia del trabajador precarizado baleado. Todo un síntoma.
Kevin recibió un disparo en medio de un violento asalto. Todo ocurrió durante la noche del sábado, cuando llegaba a entregar un pedido en 16 entre 42 y 43. Fue abordado por delincuentes que, por motivos que todavía se desconocen, le efectuaron un disparo a quemarropa. El joven apenas alcanzó a enviar un dramático mensaje a sus compañeros y luego debió ser trasladado de urgencia al Hospital. Allí lucha por su vida.
Tras el suceso, otros cadetes se reunieron y definieron cortar la calle en 12 y 53 para exigir respuestas al Gobierno provincial. Es que la esta realidad no es nueva y los casos de ataques a los cadetes de las apps de mensajería van en aumento.