Alejandro Sabella rememoró una insólita secuencia que se dio en el año '83 durante un partido en el mítico estadio de 1 y 57, protagonizada por aquel jugador que años después se transformaría en su ayudante de campo y un compañero tucumano. Pachorra, quien fue distinguido en Ensenada por su trayectoria, narró aquella historia y hasta se animó a imitar a la voz del estadio, provocando grandes carcajadas entre quienes lo escuchaban atentamente.