Cómo nació Picurba, la feria gastronómica platense que se codea con las mejores del país
0221
0221

Cómo nació Picurba, la feria gastronómica platense que se codea con las mejores del país

En noviembre se realizará una vez más este multitudinario evento. En diálogo con 0221.com.ar, una de sus creadoras recordó aquellos primeros momentos y cómo fue la evolución de un festival que con el correr del tiempo se convirtió en un sello de la ciudad.

Por quinto año consecutivo, del 8 al 11 de noviembre vuelve Picurba, el multitudinario evento gastronómico que ya se convirtió en un clásico de la ciudad. Food trucks, mercado de productores, recitales, clases de cocina, juegos para los más chicos y presencias de reconocidas figuras de distintos ámbitos. Cuál es la clave del éxito de un festival que La Plata andaba buscando, en boca de una de sus creadoras, Cecilia Famá, que en diálogo con 0221.com.ar recordó los momentos previos al primer evento de octubre de 2014.

"En la primera feria nosotros quisimos reflejar cosas que estaban pasando en Capital, como la feria Masticar y Buenos Aires Market; por un lado nos gustaban ese tipo de eventos y comenzamos a ir con la cabeza puesta en replicar ese formato en La Plata, porque acá no había nada similar". Así explica Cecilia, productora general de Picurba, cómo nació este mega evento que reúne a 20 mil personas por jornada y que hoy es considerado como el segundo más importante del país, en cuanto a gastronomía, solo por detrás de la reconocida feria Masticar.

La historia del Picurba se remonta a mediados de 2014, cuando un grupo de platenses a los que les apasionaba comer, comenzaron a notar que a La Plata le estaba faltando algo que sobraba en Capital Federal, en el marco de una tendencia que ya pisaba fuerte en las principales ciudades del mundo: los recorridos con comida urbana y callejera. Este tipo de eventos convocan a miles de curiosos y su desarrollo con el paso del tiempo termina beneficiando no solo a los realizadores, sino también al lugar anfitrión. Así es como las distintas gestiones municipales, en el caso de Picurba, fueron interesándose y brindando su apoyo.

"Nuestra idea siempre fue que Picurba fuera un picnic, que tuviera música y tratara a la gastronomía como una cuestión cultural, en donde no es solo comer, sino la producción, el vínculo entre el productor y el cocinero, entre el cocinero y su comensal. Una de las cosas que me acuerdo es de decir que queríamos sacar a los cocineros a la calle, que la gente los conozca, que se les conozca la cara", rememoró Famá, rosarina de nacimiento pero platense por adopción, desde que pisó las diagonales con 9 años.

En aquel primer Picurba de octubre de 2014, quienes se pusieron el equipo al hombro fueron, además de Cecilia, Manuel Domínguez -productores generales- y María Inés Nethol, que se encargó de la gráfica, el diseño, la marca y demás; aunque el grupo de trabajo fue ampliándose y a medida que la feria se profesionalizó cada vez más, muchos otros también se fueron sumando a la organización. Laura Barbosa, Juliana Godoy, Gonzalo Calvelo, Diego Alberbide y Juan Silva también le ponen su firma a Picurba. "Convocamos a un gran equipo de laburo que estuvo constituido básicamente por amigos que hoy continúan estando. Nos fuimos profesionalizando un montón", definió su creadora.

"Aquella fue la primera vez que en La Plata hubo un formato de food track moderno; había gente que no sabía lo que era", dijo y agregó: "Fue disruptivo totalmente para lo que en ese momento era La Plata".

"Nosotros hicimos toda una lectura de lo que estaba pasando acá, en donde muchos cocineros locales habían trabajado en prestigiosos restaurantes europeos y estaban volviendo. Y quisimos siempre hacerlo en zona norte, pensándolo también para el público de Capital, que esté cerca", explicó Cecilia y recordó que en aquellos días previos al primer festival "hablamos con todos los vecinos en City Bell, en la diagonal Jorge Bell, para decirles que por dos días no iban a poder tener su auto afuera".

"Ese primer Picurba lo hicimos cero pesos. Todo lo que le cobramos a los puestos fue invertido en un montón de cosas para llevar adelante el evento. Obtuvimos cero pesos de ganancias pero bueno, no perdimos plata. Fueron 20 mil personas ese fin de semana, en 23 puestos. Nosotros nunca sabíamos cómo iba a salir", evaluó y destacó también que una de las claves fue convocar directamente -llamando por teléfono o yendo a conocer personalmente- a la gente de renombre en el rubro. Así fue como por ejemplo en aquel primer festival dijo presente el food truck de Café Martínez: "les escribimos y se sumaron".

En ese sentido, una persona clave en los Picurba fue la popular Narda Lepes, cocinera que fue convocada inmediatamente después del éxito del primer Picurba y nunca más se desligó. "Cerquita de Picurba hubo un evento en donde habían invitado a Narda y fuimos a verla, la conocimos y le contamos la idea, de que hicimos el Picurba y teníamos ganas de que crezca. Le pedimos si nos podía apoyar por ejemplo siendo la madrina: nunca lo fue formalmente pero sí dijo 'cuenten conmigo' y desde el segundo Picurba ella siempre estuvo presente, incluso el que hicimos en Cariló", contó Cecila.

Pero además de Narda, por la feria platense desfilaron los más importantes referentes de la gastronomía nacional e internacional, como Osvaldo Gross, Donato De Santis, Borja Blázquez, Dolli Yrigoyen, Fernando Trocca y los hermanos Petersen, entre tantos otros que se sumaron a los cocineros locales Teresa Rucci -ex productora gastronómica del festival, que hoy continúa ligada y dando una mano-, Juan Manuel Herrera, Rocío Serrano, Laureano Driussi, Caro Lucesole, Leandro Barroso y Santiago Palma, entre muchos más.

En aquel primer Picurba también hubo recitales, clases de cocina, presentación de libros, charlas sobre nutrición con la presencia de médicos, cocineros y músicos. "Desde ese primer Picurba nosotros tuvimos todo lo que queríamos tener", dijo Cecilia y detalló que "terminamos todos bronceados, quemados, y la noche del domingo terminamos haciendo un banquete, con lucecitas debajo de un árbol, una mesa, un leñero, en donde estábamos la producción y algunos amigos que se sumaron. Esa fue una postal soñada".

"Apenas terminamos el primero, todos estaban muy entusiasmados ya diciendo de hacer otro al mes siguiente. Y la verdad es que a nosotros nos superó el evento, en el sentido que salió todo tal cual como lo habíamos soñado, pero con una cantidad de gente que sinceramente no habíamos imaginado convocar. Entonces dijimos que teníamos que parar la pelota para bajar la excitación de que haya estado todo tan bueno, y ahí pensamos cómo seguir", explicó, porque "era evidente que la gente en La Plata estaba esperando algo así; así que nosotros teníamos que volver a ofrecer algo que estuviera a la altura".

Entonces, apenas finalizado el primer Picurba, el equipo de trabajo se puso un objetivo más alto: "A partir del segundo quisimos que vengan los cocineros de renombre más importantes del país y empezar a explotar Picurba y profesionalizarlo. Buscamos contratar cocineros, bandas, y sumarle jerarquía", contó Famá. A partir de allí se sumaron también artistas que incluso se animaron a cocinar, como Débora de Corral, Gloria Carrá y el Bahiano, entre otros.

Tan solo siete meses después de la primera feria se realizó la segunda. Para esa ocasión alquilaron dos carpas de circo enormes. "Nosotros trabajamos un montón para que la gastronomía platense se visualice", definió la productora, casi a modo de conclusión de una historia que nació hace más de cuatro años y que se continúa escribiendo. 

Para esta nueva edición, pautada entre el 8 y 11 de noviembre en la renovada República de los Niños, habrá algunas novedades, como por ejemplo la presentación del Plan CocinAR por parte del Gobierno de la Nación, además del apoyo de la Editorial Planeta, que acercará a la nieta de Doña Petrona, en el marco del lanzamiento del "Libro de las 1000 recetas" de su abuela. Los Totora abrirán la feria y habrá otros artistas, incluso internacionales. La música tendrá un protagonismo importante, ya que habrá recitales todo el tiempo sobre el escenario, así como también acústicos en una especie de parador de playa, siempre rodeado de food trucks, como cocineros creando platos en todo momento.

En noviembre se realizará una vez más este multitudinario evento. En diálogo con 0221.com.ar, una de sus creadoras recordó aquellos primeros momentos y cómo fue la evolución de un festival que con el correr del tiempo se convirtió en un sello de la ciudad.

16 de octubre de 2018

Por quinto año consecutivo, del 8 al 11 de noviembre vuelve Picurba, el multitudinario evento gastronómico que ya se convirtió en un clásico de la ciudad. Food trucks, mercado de productores, recitales, clases de cocina, juegos para los más chicos y presencias de reconocidas figuras de distintos ámbitos. Cuál es la clave del éxito de un festival que La Plata andaba buscando, en boca de una de sus creadoras, Cecilia Famá, que en diálogo con 0221.com.ar recordó los momentos previos al primer evento de octubre de 2014.

"En la primera feria nosotros quisimos reflejar cosas que estaban pasando en Capital, como la feria Masticar y Buenos Aires Market; por un lado nos gustaban ese tipo de eventos y comenzamos a ir con la cabeza puesta en replicar ese formato en La Plata, porque acá no había nada similar". Así explica Cecilia, productora general de Picurba, cómo nació este mega evento que reúne a 20 mil personas por jornada y que hoy es considerado como el segundo más importante del país, en cuanto a gastronomía, solo por detrás de la reconocida feria Masticar.

La historia del Picurba se remonta a mediados de 2014, cuando un grupo de platenses a los que les apasionaba comer, comenzaron a notar que a La Plata le estaba faltando algo que sobraba en Capital Federal, en el marco de una tendencia que ya pisaba fuerte en las principales ciudades del mundo: los recorridos con comida urbana y callejera. Este tipo de eventos convocan a miles de curiosos y su desarrollo con el paso del tiempo termina beneficiando no solo a los realizadores, sino también al lugar anfitrión. Así es como las distintas gestiones municipales, en el caso de Picurba, fueron interesándose y brindando su apoyo.

"Nuestra idea siempre fue que Picurba fuera un picnic, que tuviera música y tratara a la gastronomía como una cuestión cultural, en donde no es solo comer, sino la producción, el vínculo entre el productor y el cocinero, entre el cocinero y su comensal. Una de las cosas que me acuerdo es de decir que queríamos sacar a los cocineros a la calle, que la gente los conozca, que se les conozca la cara", rememoró Famá, rosarina de nacimiento pero platense por adopción, desde que pisó las diagonales con 9 años.

En aquel primer Picurba de octubre de 2014, quienes se pusieron el equipo al hombro fueron, además de Cecilia, Manuel Domínguez -productores generales- y María Inés Nethol, que se encargó de la gráfica, el diseño, la marca y demás; aunque el grupo de trabajo fue ampliándose y a medida que la feria se profesionalizó cada vez más, muchos otros también se fueron sumando a la organización. Laura Barbosa, Juliana Godoy, Gonzalo Calvelo, Diego Alberbide y Juan Silva también le ponen su firma a Picurba. "Convocamos a un gran equipo de laburo que estuvo constituido básicamente por amigos que hoy continúan estando. Nos fuimos profesionalizando un montón", definió su creadora.

"Aquella fue la primera vez que en La Plata hubo un formato de food track moderno; había gente que no sabía lo que era", dijo y agregó: "Fue disruptivo totalmente para lo que en ese momento era La Plata".

"Nosotros hicimos toda una lectura de lo que estaba pasando acá, en donde muchos cocineros locales habían trabajado en prestigiosos restaurantes europeos y estaban volviendo. Y quisimos siempre hacerlo en zona norte, pensándolo también para el público de Capital, que esté cerca", explicó Cecilia y recordó que en aquellos días previos al primer festival "hablamos con todos los vecinos en City Bell, en la diagonal Jorge Bell, para decirles que por dos días no iban a poder tener su auto afuera".

"Ese primer Picurba lo hicimos cero pesos. Todo lo que le cobramos a los puestos fue invertido en un montón de cosas para llevar adelante el evento. Obtuvimos cero pesos de ganancias pero bueno, no perdimos plata. Fueron 20 mil personas ese fin de semana, en 23 puestos. Nosotros nunca sabíamos cómo iba a salir", evaluó y destacó también que una de las claves fue convocar directamente -llamando por teléfono o yendo a conocer personalmente- a la gente de renombre en el rubro. Así fue como por ejemplo en aquel primer festival dijo presente el food truck de Café Martínez: "les escribimos y se sumaron".

En ese sentido, una persona clave en los Picurba fue la popular Narda Lepes, cocinera que fue convocada inmediatamente después del éxito del primer Picurba y nunca más se desligó. "Cerquita de Picurba hubo un evento en donde habían invitado a Narda y fuimos a verla, la conocimos y le contamos la idea, de que hicimos el Picurba y teníamos ganas de que crezca. Le pedimos si nos podía apoyar por ejemplo siendo la madrina: nunca lo fue formalmente pero sí dijo 'cuenten conmigo' y desde el segundo Picurba ella siempre estuvo presente, incluso el que hicimos en Cariló", contó Cecila.

Pero además de Narda, por la feria platense desfilaron los más importantes referentes de la gastronomía nacional e internacional, como Osvaldo Gross, Donato De Santis, Borja Blázquez, Dolli Yrigoyen, Fernando Trocca y los hermanos Petersen, entre tantos otros que se sumaron a los cocineros locales Teresa Rucci -ex productora gastronómica del festival, que hoy continúa ligada y dando una mano-, Juan Manuel Herrera, Rocío Serrano, Laureano Driussi, Caro Lucesole, Leandro Barroso y Santiago Palma, entre muchos más.

En aquel primer Picurba también hubo recitales, clases de cocina, presentación de libros, charlas sobre nutrición con la presencia de médicos, cocineros y músicos. "Desde ese primer Picurba nosotros tuvimos todo lo que queríamos tener", dijo Cecilia y detalló que "terminamos todos bronceados, quemados, y la noche del domingo terminamos haciendo un banquete, con lucecitas debajo de un árbol, una mesa, un leñero, en donde estábamos la producción y algunos amigos que se sumaron. Esa fue una postal soñada".

"Apenas terminamos el primero, todos estaban muy entusiasmados ya diciendo de hacer otro al mes siguiente. Y la verdad es que a nosotros nos superó el evento, en el sentido que salió todo tal cual como lo habíamos soñado, pero con una cantidad de gente que sinceramente no habíamos imaginado convocar. Entonces dijimos que teníamos que parar la pelota para bajar la excitación de que haya estado todo tan bueno, y ahí pensamos cómo seguir", explicó, porque "era evidente que la gente en La Plata estaba esperando algo así; así que nosotros teníamos que volver a ofrecer algo que estuviera a la altura".

Entonces, apenas finalizado el primer Picurba, el equipo de trabajo se puso un objetivo más alto: "A partir del segundo quisimos que vengan los cocineros de renombre más importantes del país y empezar a explotar Picurba y profesionalizarlo. Buscamos contratar cocineros, bandas, y sumarle jerarquía", contó Famá. A partir de allí se sumaron también artistas que incluso se animaron a cocinar, como Débora de Corral, Gloria Carrá y el Bahiano, entre otros.

Tan solo siete meses después de la primera feria se realizó la segunda. Para esa ocasión alquilaron dos carpas de circo enormes. "Nosotros trabajamos un montón para que la gastronomía platense se visualice", definió la productora, casi a modo de conclusión de una historia que nació hace más de cuatro años y que se continúa escribiendo. 

Para esta nueva edición, pautada entre el 8 y 11 de noviembre en la renovada República de los Niños, habrá algunas novedades, como por ejemplo la presentación del Plan CocinAR por parte del Gobierno de la Nación, además del apoyo de la Editorial Planeta, que acercará a la nieta de Doña Petrona, en el marco del lanzamiento del "Libro de las 1000 recetas" de su abuela. Los Totora abrirán la feria y habrá otros artistas, incluso internacionales. La música tendrá un protagonismo importante, ya que habrá recitales todo el tiempo sobre el escenario, así como también acústicos en una especie de parador de playa, siempre rodeado de food trucks, como cocineros creando platos en todo momento.

COMENTARIOS