jueves 29 de octubre de 2026

¿Puede caer en La Plata el telescopio de Swift que dejó de operar en el espacio después de 22 años?

La NASA confirmó que el telescopio espacial dejó de funcionar, caerá en la Tierra y hay interrogantes sobre si podría impactar en La Plata.

La NASA confirmó que el telescopio espacial Swift dejó de funcionar después de casi 22 años y se dirige hacia la Tierra, donde podría caer durante noviembre. Ante la posibilidad de que algunos fragmentos lleguen a la superficie, un especialista en astronomía explicó a 0221.com.ar qué probabilidades existen de que impacten en La Plata.

El telescopio realizó su última medición el 20 de octubre y continúa perdiendo altura debido al contacto con las capas superiores de la atmósfera. Su descenso no puede controlarse y todavía no es posible establecer con precisión cuándo se producirá el reingreso ni en qué lugar terminarán los restos que sobrevivan.

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El doctor en Astronomía, investigador del Instituto de Astrofísica de La Plata (Conicet-UNLP) y de la facultad de Ciencias Astronómicas y Geofísicas de la UNLP, Roberto Venero, analizó la trayectoria del telescopio.

"Se mueve en una órbita que está ligeramente inclinada respecto al ecuador terrestre. En esa órbita, oscila entre 21° de latitud sur a 21° de latitud norte. La Quiaca está a una latitud aproximada de 22°, detalló.

De izquierda a derecha, los científicos de La Plata, Lydia Cidale, María Laura Arias, Roberto Venero y Lorena Mercanti

De izquierda a derecha, los científicos de La Plata, Lydia Cidale, María Laura Arias, Roberto Venero y Lorena Mercanti

"Las probabilidades de que caiga en Argentina son extremadamente bajas y, para La Plata, es prácticamente imposible", afirmó Venero. El astrónomo también explicó por qué un reingreso sin control no implica que el telescopio pueda desplazarse hacia cualquier región. "Aunque su reingreso a la atmósfera sea descontrolado, no podría desviarse tanto de esa franja de territorio, ya que la atmósfera desintegraría su mayor parte de manera muy rápida", señaló.

La trayectoria es uno de los factores principales para evaluar las posibilidades de impacto. Aunque la NASA todavía no puede anticipar un lugar exacto, la ubicación de Argentina respecto de la franja orbital permite descartar, prácticamente, que los restos lleguen a territorio bonaerense.

¿Cuándo podría caer el telescopio Swift en la Tierra?

El telescopio se encontraba este miércoles 28 de octubre a 247 kilómetros de altura, muy por debajo de su posición original. Venero explicó que el observatorio había sido colocado a unos 600 kilómetros de la superficie cuando comenzó su misión en 2004 y que desde entonces perdió altura progresivamente.

"A esta altura la fricción es cada vez más rápida, así que su caída se acelera. Esa caída definitiva podría suceder dentro de las próximas semanas hasta finales de noviembre, se estima", precisó el investigador.

El comportamiento del Sol tiene influencia sobre ese proceso. Cuando aumenta su actividad, llegan más partículas energéticas a la Tierra y las capas altas de la atmósfera se expanden. Esto incrementa la resistencia que encuentra el satélite al desplazarse y provoca una pérdida gradual de energía y altura.

El telescopio realizó su última medición el 20 de octubre y continúa perdiendo altura debido al contacto con las capas superiores de la atmósfera

El telescopio realizó su última medición el 20 de octubre y continúa perdiendo altura debido al contacto con las capas superiores de la atmósfera

Sin embargo, Venero aclaró que ese fenómeno no implica una aceleración repentina del descenso. "El aumento de actividad solar, año tras año, hizo que la órbita del satélite decayera. Pero ese es un proceso lento", señaló. También indicó que no se espera una actividad solar excepcional durante el período previsto para el reingreso.

¿Qué ocurrirá cuando ingrese a la atmósfera?

El Swift pesa aproximadamente una tonelada y media, mide unos 6 metros y tiene dimensiones comparables con las de un auto pequeño. Durante su desplazamiento orbital alcanza velocidades cercanas a los 28.000 kilómetros por hora, una condición que determinará el comportamiento de sus materiales cuando ingrese a las capas más densas de la atmósfera.

"A esa velocidad, el rozamiento con el aire hace que su superficie se caliente hasta alcanzar una temperatura de desintegración. Literalmente, se irá vaporizando de afuera hacia adentro a un ritmo extremadamente rápido", explicó Venero.

El especialista indicó que la supervivencia de algunos componentes dependerá tanto de los materiales como de la inclinación del ingreso. Si la entrada es muy pronunciada, el telescopio podría destruirse por completo. En cambio, un ángulo menor permitiría que algunas piezas resistieran el calentamiento y alcanzaran la superficie terrestre.

Según el astrónomo Roberto Venero, las probabilidades de que el telescopio caiga en Argentina son extremadamente bajas

Según el astrónomo Roberto Venero, las probabilidades de que el telescopio caiga en Argentina son extremadamente bajas

Entre los elementos que suelen sobrevivir a estos procesos se encuentran los tanques de combustible vacíos, debido a que están construidos con estructuras reforzadas de acero. De todos modos, Venero consideró extremadamente improbable que uno de esos restos llegue a una zona poblada y provoque daños materiales.

"Aún no es posible predecir dónde ni cuándo va a caer. Es extremadamente improbable que caiga en algún lugar habitado. Seguramente lo hará en el mar. En el caso de llegar a tierra, solo fragmentos relativamente pequeños sobrevivirían a la desintegración por el roce con la atmósfera", aseguró.

El reingreso podría verse desde la Tierra

Las personas ubicadas cerca de la región donde ocurra el descenso podrían observar un fenómeno luminoso cuando Swift atraviese la atmósfera. La elevada velocidad del telescopio y las temperaturas que alcanzará su estructura producirán una señal visible durante el proceso de destrucción del dispositivo.

"El reingreso será visible como un meteoro o 'estrella fugaz'. Al ser un cuerpo muy grande, producirá un destello deslumbrante y una estela cruzará parte del cielo para los observadores cercanos a la región donde caiga", describió el astrónomo.

Venero agregó que también podría escucharse un fuerte ruido si algún componente atravesara la atmósfera a velocidad supersónica. Ese fenómeno, conocido como estampido o "boom sónico", dependerá de las condiciones del descenso y solamente podría ser percibido en las cercanías del lugar donde ocurra.

Si se está cerca de la región donde ocurra el descenso, se podrá observar un fenómeno luminoso cuando Swift atraviese la atmósfera

Si se está cerca de la región donde ocurra el descenso, se podrá observar un fenómeno luminoso cuando Swift atraviese la atmósfera

La NASA continúa monitoreando la ubicación del telescopio y sus datos de seguimiento son públicos. Su trayectoria puede consultarse mediante el sitio Orbital Radar, donde se encuentra disponible información sobre el desplazamiento del observatorio mientras se aproxima al final de su vida orbital.

El intento fallido de rescatar Swift

El telescopio fue lanzado el 20 de noviembre de 2004 con una misión que originalmente debía durar dos años. Sin embargo, permaneció activo durante casi 22. Su tarea principal consistía en detectar estallidos de rayos gamma, explosiones que liberan grandes cantidades de energía y ocurren en regiones lejanas del universo.

Durante los últimos meses, la pérdida de altura comenzó a afectar su funcionamiento. La misión espacial también tuvo una alternativa para evitar su caída. La empresa privada Katalyst Space Technologies lanzó en julio de 2026 un pequeño satélite denominado LINK, diseñado para acercarse al observatorio, acoplarse a su estructura y utilizar sus motores para devolverlo a una órbita más alta.

En el caso de llegar a tierra, solo fragmentos relativamente pequeños sobrevivirían a la desintegración por el roce con la atmósfera En el caso de llegar a tierra, solo fragmentos relativamente pequeños sobrevivirían a la desintegración por el roce con la atmósfera

El proyecto buscaba compensar la pérdida de altura y permitir que Swift permaneciera en el espacio. Sin embargo, la operación sufrió fallas técnicas que impidieron completar el procedimiento. Como consecuencia, el telescopio no podrá recuperar su órbita original y continuará descendiendo hasta ingresar a la atmósfera terrestre.

Los descubrimientos del telescopio espacial

Durante sus casi 22 años de actividad, Swift registró más de 2.000 estallidos de rayos gamma y estudió más de 1.400 explosiones de supernovas. También observó asteroides, cometas y galaxias, además de fenómenos relacionados con agujeros negros. Su capacidad para detectar acontecimientos espaciales en pocos segundos permitió estudiar procesos que duran muy poco tiempo.

El telescopio podía identificar una explosión, calcular su ubicación y orientar sus instrumentos hacia ella en aproximadamente un minuto. Esa velocidad permitió registrar señales que otros observatorios no alcanzaban a detectar. En mayo de 2005, por ejemplo, estudió un estallido de rayos gamma que había durado apenas 0,03 segundos.

La misión también produjo más de 1,5 millones de imágenes y reunió unos 12 terabytes de información científica. Los registros contribuyeron a la publicación de cerca de 7.000 investigaciones y permanecerán disponibles para científicos de todo el mundo. La NASA también analiza nuevas misiones para continuar observando estos fenómenos después del final de Swift.

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