El proyecto de reforma laboral impulsa un cambio clave en la forma de cobrar el salario en Argentina. La iniciativa habilita el pago a través de billeteras virtuales no bancarias y elimina la obligación de que la cuenta sueldo sea gratuita, abriendo un nuevo escenario para trabajadores y entidades financieras.
La reforma laboral enviada por el Ejecutivo incluye una modificación sustancial en el artículo 124 de la Ley de Contrato de Trabajo, que hasta ahora establecía que el salario debía depositarse en una cuenta incluida en el régimen de Cuenta SueldoBancaria del Banco Central.
En la práctica, esa redacción garantizaba que la cuenta sueldo no tuviera “costos de apertura, mantenimiento ni extracción”, lo que aseguraba la gratuidad total para los trabajadores en relación con el cobro de sus haberes.
La nueva versión mantiene la obligación de pagar el salario mediante acreditación en una cuenta a nombre del empleado, pero elimina dos precisiones clave: ya no exige que se trate de una cuenta sueldo bancaria ni menciona que deba ser gratuita.
El cambio normativo abre la puerta a que los empleadores puedan pagar los salarios a través de billeteras virtuales no bancarias, algo que hasta ahora estaba vedado por la legislación vigente.
Cajero Sueldo Salario
Con la propuesta de la reforma laboral, no sería obligatoriamente gratuita la cuenta sueldo
De este modo, una empresa podría optar por acreditar los sueldos en plataformas como Mercado Pago. Hasta el momento, aplicaciones como Cuenta DNI o MODO sí estaban habilitadas, ya que operan asociadas a entidades bancarias reguladas.
Las entidades decidirán si trasladan el costo a los empleados
En este nuevo escenario, serán las propias entidades financieras o fintech las que definan su política comercial respecto del mantenimiento de las cuentas. El eventual costo recaería sobre los trabajadores, dado que son los titulares de las mismas.
La disputa de fondo es por un negocio millonario: en el país existen alrededor de 20.000.000 de cuentas sueldo, según datos del Banco Central de la República Argentina (BCRA). Para bancos y billeteras, se trata de un activo estratégico, ya que permite captar clientes con ingresos formales, ofrecerles otros productos financieros y administrar una importante masa de fondos.
A esto se sumaría la posibilidad de cobrar por el mantenimiento de las cuentas si se generalizara esa práctica, un cambio que podría modificar de manera profunda el esquema vigente para el cobro de salarios en Argentina.