La morosidad de las familias volvió a crecer en julio y alcanzó el 18% del crédito, según un análisis de estadísticas del Banco Central de la República Argentina (BCRA). Al mismo tiempo, la mora empresarial llegó al 3,7% y se multiplicó por cinco desde noviembre de 2024, con fuertes diferencias entre sectores y tamaños de empresas.
El análisis realizado por la consultora Eco Go y la Facultad de Ciencias Empresariales de la Universidad Austral mostró que la irregularidad por monto llegó al 18% del crédito en julio, medio punto más que en junio y 10,3 puntos porcentuales por encima del nivel de un año atrás. Con este resultado, la serie acumuló 21 meses consecutivos en alza.
El indicador contempla tanto los préstamos bancarios como los otorgados por otros proveedores. Los proveedores no financieros de crédito (PNFC) representan el 14,6% del crédito nacional, pero registran una mora por monto del 31,3%, muy por encima del 15,8% del sistema financiero.
La irregularidad por monto llegó al 18% del crédito en julio, medio punto más que en junio y 10,3% por encima del nivel de un año atrás
Como dato positivo, la denominada mora operativa, que excluye los créditos en situación cinco y permite evitar diferencias de criterio entre las empresas, se ubicó en 11,8% de la cartera y comenzó a mostrar una meseta.
En ese marco, la situación presenta fuertes diferencias según la provincia. La mora por monto fue más elevada en La Rioja (25,3%), Santa Cruz (23,6%) y San Luis (23,5%). En el extremo opuesto quedaron Entre Ríos (14%), CABA (12,4%) y La Pampa (9,6%).
La morosidad creció en Argentina. En el norte los números son los más preocupantes.
La Rioja también presenta la mayor incidencia de proveedores no financieros de crédito, que explican el 36% del financiamiento provincial. Dentro de este segmento, sin embargo, los mayores niveles de mora aparecen en Misiones (39,3%), San Luis (36,8%) y Chaco (35,8%).
La otra medición analizada es la tasa de deudores con mora, que considera la cantidad de personas que tuvieron dificultades para afrontar sus obligaciones. A nivel nacional, el indicador promedió 26,6% en julio. Por provincia, en tanto, La Rioja volvió a ubicarse en el primer lugar, con 36,5% de clientes en situación irregular, seguida por San Juan (35,6%) y Catamarca (35,5%). Los niveles más bajos correspondieron a Santa Fe (23,1%), La Pampa (20,4%) y CABA (15,4%).
La morosidad de las empresas se multiplica
La situación también comenzó a complicarse para las empresas, aunque los niveles de mora continúan por debajo de los registrados entre las familias. Un informe de la consultora Equilibra mostró que la irregularidad pasó del 0,7% en noviembre de 2024 al 3,7% en julio de 2026, siempre medida sobre el monto de los créditos. Según el trabajo, el nivel actual todavía está por debajo del récord de 8,1% registrado a comienzos de 2020, durante el default de Vicentin, el cepo y la cuarentena, sin embargo la probabilidad de que un crédito empresarial entre en mora ya triplica el promedio de los últimos 20 años.
También aumentó con fuerza la cantidad de compañías con problemas para cumplir sus pagos: pasó de 16.200 a casi 37.500 en 2 años y representa el 13,4% del total.
La cantidad de compañías con problemas para cumplir sus pagos: pasó de 16.200 a casi 37.500 en 2 años y representa el 13,4% del total
La mora es particularmente elevada entre las pequeñas y medianas empresas: el indicador alcanza al 9,3% de los préstamos menores a $5 millones, mientras que se reduce al 1,8% en las líneas superiores a $3.800 millones. Por su parte, por actividad las empresas vinculadas con sectores favorecidos por el actual modelo económico presentan los mejores niveles de cumplimiento. La irregularidad es inferior al 0,5% tanto en la intermediación financiera como en minería y energía.
La cantidad de PyMEs con problemas para pagar sus deudas creció de 16.200 a casi 37.500
En cambio, los sectores más vinculados al mercado interno concentran mayores dificultades. La construcción lidera el ranking de mora empresarial, con 7,7% del monto de créditos en situación irregular, seguida por el comercio, con 6,5%.
La industria manufacturera se ubica apenas por encima de la media de 3,7%, aunque el informe de Equilibra advierte que existen diferencias importantes entre las distintas ramas de actividad.