martes 23 de julio de 2024

Identificaron los restos de un militante universitario de La Plata desaparecido en dictadura

Un estudiante de Veterinaria de la UNLP que había llegado a La Plata en 1973 y estaba desaparecido desde 1977 fue identificado en las últimas horas.

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Identificaron el cuerpo de un joven estudiante de la UNLP que había desaparecido en 1977, durante la última dictadura. Se trata de Daniel Horacio "Taca" Landeux, que estudiaba en la Facultad de Veterinaria de La Plata y militante montonero y su identificación se produjo en las últimas horas.

Landeux era de la localidad bonaerense de San Nicolás y había llegado a La Plata en 1973 para inscribirse en la Facultad de Ciencias Veterinarias de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP). En abril de ese año aprobó las materias pendientes que quedaban del bachillerato e hizo el curso de orientación vocacional. Militó en la Federación Universitaria para la Revolución Nacional (FURN), en la Juventud Peronista y en Montoneros.

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El 6 de abril de 1976 se anotó para cursar cuarto año, pero, al mes siguiente, se perdió todo rastro. Aunque su familia lo buscó sin descanso, recién pudo dar con sus restos 48 años después, luego de que la Justicia lo identificara y determinara cómo había muerto.

El último lunes, la familia de Daniel Horacio "Taca" Landeux fue citada por el juez federal de La Plata, Alejo Ramos Padilla, quien les informó que, luego de las investigaciones pertinentes, pudieron saber que el joven había sido asesinado en Villa Ballester, en el partido de San Martín, en 1977, víctima de un operativo montado por la inteligencia de la Armada.

Las piezas del rompecabezas se reunieron con un sinfín de aportes: la Unidad Fiscal, el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF), la UNLP y los que brindaron sus testimonios, informó Página 12.

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El juez federal de La Plata, Alejo Ramos Padilla.

El juez federal de La Plata, Alejo Ramos Padilla.

Daniel, el estudiante de La Plata "marcado"

A finales de 1975, Daniel fue a San Nicolás para asistir a un casamiento. Allí, su hermano le sugirió que se fuera del país, ya que sabía que estaba "marcado" por su militancia. En noviembre de ese año, lo habían suspendido de la universidad luego de protestar junto a otro compañero del Centro de Estudiantes, por el régimen de aprobación de materias. Este tema le había molestado especialmente al decano.

Daniel se había ido a vivir con una chica a la zona de Ezpeleta y había empezado a trabajar, bajo un nombre falso, en una embotelladora. Durante mucho tiempo se pensó que había sido asesinado en mayo de 1976.

La reapertura del caso

En noviembre de 2011, su hermano presentó una denuncia en la justicia federal de San Nicolás. Al año siguiente, el juez Carlos Villafuerte Ruzo se declaró incompetente y envió el expediente al juzgado platense a cargo de Manuel Blanco. Después de unas averiguaciones, el caso terminó archivado.

Sin embargo, fue una declaración en el juicio de 1 y 60 la que permitió reabrir ese caso. La auxiliar fiscal Ana Oberlin escuchó la declaración de un grupo de militantes de la Juventud Universitaria Peronista de Veterinaria y ató cabos. En noviembre pasado, le pidió al juez Ramos Padilla que desarchivara la causa.

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El joven estudiante de la UNLP había sido asesinado en un operativo de la Armada en plena calle, en 1977.

El joven estudiante de la UNLP había sido asesinado en un operativo de la Armada en plena calle, en 1977.

En el Juzgado Federal 1 de La Plata llamaron a declarar a compañeros de militancia del joven. Uno, el que había sido su responsable, contó que se había enterado de que Montoneros lo había mandado a militar a la Columna Norte. Otro compañero dijo que ese cambio de zona fue después del golpe del 24 de marzo y antes del 16 de mayo de 1976. ¿Por qué? Porque ellos habían hecho entonces una acción de propaganda en la cancha de Estudiantes de La Plata y Daniel Horacio no había participado.

Una información que aportó Guadalupe Godoy desde la UNLP –producto del trabajo del programa de reparación de legajos y de la dirección de Derechos Humanos de Veterinaria– sirvió para corroborar esa hipótesis. Al menos hasta el 6 de abril de 1976 Daniel Horacio estuvo en La Plata porque se había anotado ese día para cursar las materias de cuarto año.

Con esos datos, el juzgado le envió un oficio al EAAF. Carlos “Maco” Somigliana recordaba el sobrenombre de “Traca”. De esa forma, se pudo reconstruir algo de cómo siguió la historia de Daniel Horacio.

El antecedente y el triple homicidio

El 9 de noviembre de 1977, Pablo Carpintero Lobo –también militante montonero– había ido a una cita en la calle Chacabuco al 300 en Villa Ballester. Lo esperaba un grupo de tareas. La versión que logró reconstruir la mamá de Pablo fue que su hijo fue asesinado en el lugar. Por la información que recabó el EAAF, Daniel Horacio estaba con él.

El cuerpo de Reinhold apareció dentro de un auto en el kilómetro 34 de la Panamericana.

Ese mismo día, según detalló la periodista Luciana Bertoia en el matutino Página 12, el Servicio de Inteligencia Naval (SIN) sacó a Marcelo Reinhold de la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA), donde estaba secuestrado desde agosto de 1977. Lo llevó junto con Edgardo Omar Cigliutti. La salida de ambos fue intempestiva, declaró la sobreviviente Lila Pastoriza. El SIN manejaba su propio grupo de tareas. Dentro del campo de concentración de Avenida del Libertador, tenía su propio lugar para alojar detenidos-desaparecidos: era la llamada "capuchita" en el altillo del casino de oficiales.

El 10 de noviembre de 1977, el cuerpo de Reinhold apareció dentro de un auto en el kilómetro 34 de la Panamericana. Estaba con otras tres personas. El coche había sido dinamitado. Los cuerpos estaban muy destruidos. Solo dos de ellos eran identificables: el de Reinhold y otro más. Cuarenta y siete años después, se pudo concluir que el segundo cuerpo pertenecía a Daniel Horacio Landeuix. Los restos de Reinhold fueron enterrados en el cementerio de Grand Bourg, por lo que el juzgado entendió que los de Daniel Horacio también estaban allí.

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Marcelo Reinhold, el joven que murió en el mismo operativo que Landeaux.

Marcelo Reinhold, el joven que murió en el mismo operativo que Landeaux.

Todo indica que el SIN apuró el "traslado" de Reinhold y Cigliutti porque debía deshacerse de los cuerpos de Daniel Horacio y de Pablo Carpintero -que habían sido asesinados en Villa Ballester-. Esa es la hipótesis del juzgado de Ramos Padilla. Sin embargo, por el estado en que se habían hallado los otros cadáveres, no se pudo tomar medidas para su posterior identificación.

“Es posible concluir que Daniel Horacio Landeuix fue víctima de delitos que pueden calificarse como de lesa humanidad, cometidos en nuestro país de forma masiva y sistemática durante la última dictadura cívico-militar", escribió Ramos Padilla en la resolución a la que accedió Página 12.

"Este tipo de delitos implican la obligación del Estado de investigar, perseguir y castigar, así como también de revelar a las víctimas, a sus familiares y a la sociedad en su conjunto todas las circunstancias de comisión de esos crímenes que pudieran probarse y conocerse con certeza, incluyendo la identidad de los perpetradores e instigadores. Todo ello se deriva del derecho a la verdad y se torna relevante en estos procesos por su dimensión reparadora”, concluyó el juez.

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