El Gobierno nacional dio a conocer su visión sobre la evolución de la economía para los próximos años, admitió la existencia de "ganadores naturales" de su modelo de crecimiento y explicó cómo espera que este alcance a sectores que todavía no muestran señales claras de recuperación.
La postura quedó plasmada en un informe presentado por el vicepresidente del Banco Central de la República Argentina (BCRA), Vladimir Werning, en el que se sostiene que la expansión económica estará impulsada inicialmente por actividades consideradas "ganadoras naturales" dentro del actual esquema económico. Según el documento, la recuperación se apoyará principalmente en el agro, la energía y la minería, sectores que vienen registrando fuertes niveles de crecimiento y que, de acuerdo con las proyecciones oficiales, continuarán liderando la expansión del Producto Bruto Interno (PBI).
El trabajo plantea que estos sectores demandarán cada vez más insumos, infraestructura, logística y servicios urbanos, generando un efecto multiplicador sobre otras ramas de la economía. "La recuperación de la actividad se consolidará, abarcando progresivamente a otros sectores", sostiene el trabajo y agrega que el vínculo entre las actividades más dinámicas y el resto de la economía contribuirá a la creación de nuevas oportunidades laborales.
Se trata de una explicación basada en la denominada "teoría del derrame", según la cual el crecimiento de determinados sectores termina impulsando indirectamente a otros que inicialmente no resultan beneficiados por las nuevas condiciones económicas.
Las proyecciones oficiales estiman que durante 2026 el PBI crecerá alrededor de un 3,5%, aunque con marcadas diferencias entre actividades. Mientras agro, energía y minería avanzarían a un ritmo muy superior, otros sectores continúan mostrando estancamiento o incluso retrocesos.
Inversión, consumo e inflación
Respecto de la inversión privada, el BCRA reconoce una desaceleración reciente, pero la atribuye al contexto de incertidumbre electoral. Sin embargo, también destaca un incremento del financiamiento corporativo tanto en el mercado local como en el exterior. "Hoy se observa una expansión del financiamiento corporativo doméstico y externo que anticipa el tercer motor de la expansión económica en curso, la inversión", señala el informe.
En relación con el consumo, el organismo se mostró optimista, aunque advirtió que las empresas deberán adaptarse a cambios profundos en los canales de comercialización impulsados por la digitalización y las nuevas tecnologías.
Industria textil
El sector textil es uno de los más rezagados en el crecimiento económico que prevé el Gobierno nacional
Además, el documento sostiene que la baja del riesgo país modifica las condiciones de rentabilidad empresarial. Según explica, los márgenes obtenidos en un contexto de elevado riesgo financiero no podrán sostenerse en un escenario más estable. En ese marco, la entidad también remarca que la consolidación de un régimen de baja inflación obligará a las compañías a enfocarse cada vez más en incrementar ventas, mejorar la productividad y optimizar la administración de inventarios.
La expectativa sobre la inflación
Durante la presentación, Werning también analizó la evolución de los precios y aseguró que el proceso de desaceleración inflacionaria continuará en los próximos meses. El funcionario atribuyó algunos repuntes recientes a factores transitorios, como la incertidumbre electoral registrada durante el año pasado y el impacto internacional generado por la guerra en Medio Oriente y la suba global de los precios de la carne.
Aun así, destacó que las expectativas siguen mostrando una tendencia descendente. Mientras la inflación de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) marcó un 2,1% en mayo, el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) proyectó un 2,3% para el índice nacional. De acuerdo con las estimaciones oficiales, la inflación podría perforar el 2% mensual en agosto, aunque algunos economistas consideran que ese objetivo podría alcanzarse incluso antes.