La economía argentina se prepara para un 2025 prometedor, con un crecimiento del PBI estimado en 4,4%, el doble del promedio regional. Esta proyección que realizaron los bancos y consultoras representa un incremento de 0,4 puntos porcentuales respecto a lo proyectado el mes anterior, según el informe LatinFocus Consensus Forecast.
En esa línea, la inflación también mostró señales alentadoras. Las estimaciones indican una disminución del índice de precios al consumidor (IPC), con una tasa del 31,7% para 2025, 3,9 puntos menos que la previsión previa. Esta tendencia podría favorecer el poder adquisitivo de la población y estimular el consumo interno.
Los economistas mostraron que estos avances están relacionados con la moderación del ritmo de devaluación del peso y la mejora en los datos de actividad económica publicados recientemente por el INDEC.
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Desde el gobierno nacional apuestan a seguir engrosando las reservas del Banco Central y proyectan una estabilidad cambiaria para finales del 2025
La desinflación un factor clave
Según Alejandro Giacoia, economista de la consultora Econviews, "la mejora en la proyección de crecimiento responde a que los últimos datos de actividad publicados por el INDEC fueron buenos, lo cual hace que el arrastre estadístico para este año sea algo más alto". Asimismo, el Banco Central ha decidido reducir el ritmo de devaluación del peso, lo que contribuiría a desacelerar la inflación.
Fernando Baer, de Quantum, señaló que el "crawling peg" del 1% mensual ayudará a cumplir con los objetivos de desinflación. Esta estrategia, combinada con un tipo de cambio fijo en el mediano plazo, podría generar un mayor poder de consumo, aunque acumulando más apreciación cambiaria.
Desafíos y perspectivas a futuro
A pesar del optimismo, persisten interrogantes sobre la sostenibilidad de estas políticas. Lorenzo Sigaut Gravina, director de Análisis Macroeconómico de Equilibra, advirtió que "cuanto más rápido baja la inflación y se aprecia la moneda, mayor poder de consumo tiene la sociedad, pero también aumenta el riesgo de bienes importados o turismo en el exterior".
Por su parte, Melisa Sala, de LCG, prevé que la corrección del tipo de cambio para moderar el atraso cambiario se realizará después de las elecciones, lo que impactará en los precios más tarde. Mientras tanto, Claudio Caprarulo, de Analytica, señaló que el acuerdo con el FMI será crucial para enfrentar los desafíos cambiarios.
Según LatinFocus, el dólar oficial mayorista alcanzará los $1348 a finales de 2025, mientras que el dólar blue se ubicará en $1332, consolidando un escenario de estabilidad cambiaria.