La Justicia Federal de La Plata inició este lunes una nueva etapa con la entrada en vigencia del Código Procesal Penal Federal (CPPF) y la implementación del sistema acusatorio. La modificación representa mucho más que un cambio de Código: transforma la lógica con la que se investigan y tramitan las causas penales federales.
"Estamos frente a un verdadero cambio de paradigma; el proceso deja de girar alrededor del expediente y comienza a desarrollarse fundamentalmente en las audiencias", explicó el abogado penalista platense Marcelo Peña, magíster en Derecho Penal y docente de Derecho Procesal Penal.
Una de las modificaciones centrales es la separación de funciones y bajo el nuevo modelo, el fiscal dirige la investigación y sostiene la acusación, mientras que el juez asume fundamentalmente una función de control y decisión como tercero imparcial.
Para Peña, este punto tiene especial relevancia desde la perspectiva constitucional. "El fiscal investiga y acusa; el juez controla y decide, esa separación fortalece la imparcialidad y permite que la defensa discuta frente al juez, en igualdad procesal, las pretensiones de la acusación", señaló.
El abogado penalista platense Marcelo Peña explicó los principales cambios y advirtió que el nuevo sistema exigirá otra forma de litigar
Del escrito a la litigación oral
El nuevo sistema también plantea un desafío para los propios abogados pues la oralidad, la contradicción, la inmediación y las audiencias adquieren una importancia considerablemente mayor. La teoría del caso, el interrogatorio y contrainterrogatorio de testigos y peritos y la capacidad para discutir medidas cautelares directamente ante el juez pasan a integrar el núcleo de la litigación.
"El abogado defensor tampoco puede seguir litigando como antes. No alcanza con saber redactar un buen escrito. Ahora habrá que dominar la audiencia, controlar la prueba en tiempo real y estar preparado para responder inmediatamente a la estrategia del Ministerio Público Fiscal", afirmó Peña.
El cambio también impactará en la discusión de medidas que afectan derechos fundamentales, particularmente aquellas vinculadas con la libertad durante el proceso. Según Peña, "la prisión preventiva y cualquier medida restrictiva deben discutirse bajo una lógica verdaderamente contradictoria: el fiscal debe justificar concretamente su pedido, la defensa debe poder controvertirlo y el juez tiene que resolver de manera fundada".
Desde este lunes rige en La Plata el nuevo Código Procesal Penal Federal, que modifica la forma de investigar y tramitar las causas
El desafío comienza ahora y la implementación en La Plata forma parte del despliegue progresivo del sistema acusatorio federal en el país y requerirá no sólo modificaciones normativas sino también infraestructura, tecnología, capacitación y una reorganización de las prácticas judiciales.
Para el penalista platense, "allí estará la verdadera prueba de la reforma, ya que podemos tener un Código moderno, pero si trasladamos al sistema acusatorio las viejas prácticas burocráticas, solamente habremos cambiado las normas". "El desafío es lograr audiencias rápidas, fiscales preparados, defensas activas y jueces verdaderamente imparciales”, sostuvo.
Y sintetizó el objetivo que, a su criterio, debería perseguir esta nueva etapa: "Menos expediente y más audiencia; menos burocracia y mayor contradicción; fiscales que investiguen, defensores que defiendan y jueces que juzguen. Si eso se cumple, estaremos frente a una transformación real de la Justicia Penal Federal".
La entrada en vigencia del nuevo Código marca así un punto de inflexión para los tribunales federales de La Plata y para todos los operadores que intervienen diariamente en ellos.