El hantavirus volvió a encender las alarmas sanitarias en la provincia de Buenos Aires y La Plata aparece como uno de los distritos más golpeados. Durante 2025 se confirmaron 11 casos en la capital bonaerense, tres de los cuales terminaron en fallecimientos, en el marco de un brote que dejó cifras superiores a las registradas en los últimos cinco años.
Los datos surgen del último Boletín Epidemiológico del Ministerio de Salud bonaerense, el primero de 2026, que da un cierre a las 53 semanas epidemiológicas del año anterior, lo cual permite trazar un perfil de la enfermedad con un dato que alarma: la letalidad supero el 34% a nivel provincial.
De acuerdo a ese reporte, otros dato que refleja el impacto en el sistema sanitario y la gravedad de los cuadros indica que todos los pacientes confirmados requirieron internación y una proporción significativa necesitó cuidados críticos.
Rata hantavirus
El ratón colilargo es el vector que transmite el hantavirus
¿Qué es el hantavirus y por qué aumenta en verano?
El hantavirus es una zoonosis viral emergente que se transmite principalmente por la inhalación de partículas contaminadas con secreciones de roedores infectados. En la provincia de Buenos Aires es considerada una enfermedad endémica y estacional, con un marcado aumento de casos durante los meses de primavera y verano, cuando históricamente se concentra cerca del 70% de los contagios, especialmente entre noviembre y marzo.
La mayor circulación del virus se da en zonas rurales, semirurales y periurbanas, aunque el avance del brote vuelve a mostrar que no se trata de un problema exclusivo de esas ubicaciones. En La Plata, la combinación de áreas periurbanas y actividades recreativas o laborales en contacto con ambientes rurales aparece como un factor de riesgo clave.
El avance del brote vuelve a mostrar que no se trata de un problema exclusivo las zonas rurales, semirurales y periurbanas
La Plata en el centro del brote
Según reporta el último Boletín, durante 2025 se confirmaron 35 casos de hantavirus en la provincia, distribuidos en más de 20 municipios. La Plata encabezó la lista con 11 contagios confirmados, convirtiéndose en el distrito con mayor cantidad de casos.
El impacto fue especialmente severo: tres de los 12 fallecimientos registrados en toda la provincia correspondieron a pacientes platenses. En términos generales, el brote afectó mayoritariamente a varones jóvenes y adultos, con una mediana de edad de 35 años, y una fuerte concentración de casos entre los 10 y 49 años.
La gravedad clínica también quedó reflejada en los niveles de atención requeridos: todos los casos confirmados fueron internados, 27 pacientes ingresaron a unidades de terapia intensiva y al menos 15 necesitaron asistencia respiratoria mecánica.
Coronavirus Camas Terapia Intensiva
Todos los pacientes de hantavirus tuvieron que ser internados y 27 de ellos requirieron que sea en terapia intensiva
El salto de casos en 2025
El boletín oficial remarca que 2025 marcó un quiebre en la tendencia epidemiológica. Aunque en 2024 se habían notificado más casos sospechosos, el número de confirmados fue menos de la mitad y solo se registraron dos muertes en todo el año.
En contraste, el año pasado no solo se duplicaron los casos confirmados, sino que el acumulado anual superó el promedio de los últimos cinco años, ingresando en zona de brote ya desde abril. La letalidad también mostró un salto preocupante, alcanzando el 34,3%, con picos más altos que los registrados a nivel nacional en el período 2019-2024.
La letalidad de la enfermedad alcanzó al 34,3% en 2025, con picos más altos a los registros nacionales del período 2019-2024
Si bien todavía se trata de cifras preliminares, los especialistas advierten que el comienzo del año coincide con el período de mayor riesgo estacional, por lo que no se descarta que continúen apareciendo nuevos casos en las próximas semanas.
Ratón Hantavirus
Los últimos casos aparecidos indican que la enfermedad no es exclusiva de las zonas rurales
Prevención y vigilancia, claves para contener el impacto
Desde el Ministerio de Salud insisten en la importancia de la detección temprana, la notificación inmediata y la investigación epidemiológica exhaustiva de cada caso. También refuerzan las medidas de prevención vinculadas al control de roedores, la ventilación de espacios cerrados y el cuidado en actividades rurales o recreativas.