Mató a su esposo en La Plata y amenazó a sus hijas, pero le dieron domiciliaria y ahora vive a cuatro cuadras
Sofía Pantoja mató a su esposo en 2018 y espera el juicio por el crimen, pero fue beneficiada por la Justicia y ahora reside a escasos metros de sus hijas.
El 3 de mayo de 2018 Sofía Magdalena Pantoja mató a su esposo Jorge Pereyra en la casa que compartían en La Plata. La mujer fue detenida, pero dos de sus hijas denuncian haber sido amenazadas y advierten que ahora, gracias a que fue beneficiada por la Justicia, cumple prisión domiciliara a pocas cuadras de su casa.
Pantoja es acusada de "homicidio triplemente agravado por codicia, vínculo y ensañamiento" y llegará a juicio en agosto próximo. Tras pasar varios años detenida en la ciudad de Magdalena, la mujer fue beneficiada en los últimos días con arresto domiciliario y hoy vive a tan solo cuatro cuadras de las jóvenes a las que –según han denunciado en reiteradas oportunidades– amenazó y hostigó durante años.
Romina y Patricia Pereyra viven con miedo y cuestionan el fallo judicial que benefició a su mamá porque hoy viven a tan solo cuatro cuadras de distancia en la localidad de Altos de San Lorenzo. La situación, de acuerdo con las hermanas, es dramática porque su mamá lleva años amenazándolas de muerte y hostigándolas con llamadas telefónicas desde la cárcel o a través de familiares y amigos.
"Estamos desesperadas, está a cuatro cuadras de nuestra casa y con una familia que la cubre y nos hostigó en todo momento", señaló Romina en diálogo con 0221.com.ar y advirtió que la mujer incluso llegó a decirles que ambas van a "terminar igual que su padre".
sofia pantoja
Sofía Magdalena Pantoja asesinó a su esposo Jorge Pereyra a sangre fría, en medio de un crimen que conmocionó a La Plata
Las hermanas se distanciaron de su mamá mucho antes del brutal crimen ocurrido en 48 entre 19 y 20, pero el homicidio terminó de romper cualquier tipo de vínculo posible. Según denuncian, desde entonces han sufrido un hostigamiento casi sistemático y en medio de malos asesoramientos e incapacidades económicas, también perdieron la chance de involucrarse en la causa por el crimen como particulares damnificados, por lo que no cuentan con acceso al expediente, no son notificadas de las decisiones judiciales y tampoco pueden rechazar formalmente la decisión oficial.
El proceso avanza hacia un juicio por jurados que tendrá lugar en agosto y, aunque las pruebas son contundentes, las jóvenes viven atemorizadas de que la mujer pueda llegar a su hogar antes de que cualquier fuerza de seguridad logre intervenir. "Es una persona peligrosa", sostienen y reclaman que continúe detenida hasta que se lleve a cabo el juicio.
En tanto, Bruno Strassera, abogado defensor de Pantoja, indicó en diálogo con este medio que "el arresto domiciliario no fue apelado ni por la fiscalia ni por el particular damnificado". En ese sentido, aclaró que "ni la acusación privada ni pública estuvieron en desacuerdo con que Pantoja volviera a su casa, dando cuenta de que no hay peligros procesales".
El asesinato de Jorge Pereyra en La Plata
Pereyra era zapatero y tenía 56 años cuando fue hallado sin vida en la habitación de su casa. Tenía un corte en el cuello del lado izquierdo de unos 10 de centímetros de largo, otro corte en la mano izquierda y siete puñaladas en el omóplato, también del lado izquierdo.
Pereyra y Pantoja vivían en la misma casa, aunque llevaban tiempo separados y tenían una pésima relación
En un principio la mujer intentó desligarse de lo sucedido, pero los investigadores no tardaron en hallar rastros de sangre en la cama y el camisón de Pantoja, así como en un guante de jardinería que ella utilizaba para los quehaceres domésticos. Con las evidencias en su contra, finalmente se ordenó su detención y desde entonces había permanecido recluida, hasta que el pasado 20 de febrero el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) N°1 le otorgó el beneficio de la prisión domiciliaria.