La combinación de viviendas precarias, basurales clandestinos, malezas y urbanización desordenada convirtió al Gran La Plata en una de las zonas más sensibles de la provincia frente al avance del hantavirus, el cual de acuerdo a las cifras de casos que reportan las autoridades sanitarias ya representa un brote.
Las condiciones que se viven en La Plata y la región fueron advertidas por distintos estudios elaborados por investigadores de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), que ponen el foco en las condiciones socioambientales que favorecen la proliferación de ratones portadores del virus.
El alerta volvió a cobrar fuerza tras el reciente brote registrado en la provincia de Buenos Aires, donde ya se confirmaron siete muertes y crecieron las preocupaciones sanitarias. En ese contexto, especialistas remarcan que el riesgo no depende solamente de la presencia del virus, sino también de las condiciones del hábitat urbano y periurbano.
barrio aeropuerto basura y baches (3)
La acumulación de basura en descampados de la periferia es un factor de riesgo en la propagación del ratón que transmite el hantavirus
Uno de los principales trabajos citados por los investigadores señala que en el Gran La Plata existen más de 160 barrios populares con problemas estructurales de acceso a servicios básicos, saneamiento y recolección de residuos. Esa situación genera ambientes propicios para la aparición de reservorios silvestres cerca de las viviendas.
La "interfaz urbano-rural" en La Plata
Los informes científicos elaborados por equipos de la UNLP y el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet) describen especialmente el impacto de la denominada "interfaz urbano-rural", donde conviven zonas densamente urbanizadas con sectores de vegetación espontánea, descampados y basurales. Allí encuentran refugio distintas especies de roedores vinculadas al hantavirus.
Ratón Hantavirus
El ratón colilargo es el transmisor del hantavirus
Las investigaciones también muestran que los problemas ambientales y habitacionales están estrechamente relacionados. Un relevamiento de la UNLP sobre barrios populares menciona los altos niveles de precariedad constructiva, hacinamiento y deficiencias sanitarias en numerosas viviendas de la región.
A eso se suma la proliferación de basurales clandestinos. Un estudio realizado en La Plata determinó que miles de personas viven expuestas a residuos urbanos acumulados en áreas inundables y asentamientos precarios, escenarios que favorecen la presencia de vectores y aumentan los riesgos sanitarios.
Basural a cielo abierto en una cantera de La Plata (1)
En ese marco, los especialistas incluso comenzaron a utilizar el concepto de "trampas ecológicas urbanas" para describir barrios donde la acumulación de basura, las malezas y la falta de infraestructura crean condiciones ideales para la circulación de enfermedades zoonóticas.
Otro de los trabajos de la UNLP advierte además sobre el crecimiento de cavas y terrenos degradados en la periferia platense, muchos de los cuales terminan convertidos en basurales ilegales cercanos a zonas habitadas.