ver más

La textil Fisipa entró en concurso preventivo y cargó contra las importaciones y la caída del consumo

En medio de despidos y fuertes reclamos de los trabajadores, la textil platense Fisipa inició un concurso preventivo en medio de una dura crisis económica.

La empresa textil Fisipa, fabricante de hilados sintéticos con planta en La Plata, entró en concurso preventivo tras declararse en cesación de pagos. La firma atribuyó su crisis financiera a la caída del consumo, el aumento de las tarifas de servicios públicos y la apertura de las importaciones.

El proceso fue habilitado por el Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Comercial N°1, a cargo de Alberto Alemán, bajo la modalidad de "pequeño concurso". La compañía había formalizado su estado de cesación de pagos el pasado 26 de mayo.

La decisión judicial llega en medio del conflicto que atraviesa la empresa desde hace pocos meses, a raíz de los despidos realizados y los crecientes reclamos de los trabajadores por el pago de sus indemnizaciones.

Los trabajadores despedidos de Fisipa realizaron protestas en junio frente a la planta de Hernández en reclamo de indemnizaciones.

La firma, liderada por Luciano Galfione, presidente de la Fundación ProTejer, presentó ante la Justicia un pasivo total de $565,4 millones. En el detalle de sus obligaciones figuran $209,7 millones en deudas laborales, $161,2 millones en compromisos fiscales y sociales y cerca de $194,3 millones adeudados a proveedores y entidades financieras.

El activo declarado por la empresa, por su parte, asciende a $525,6 millones y está compuesto principalmente por bienes de uso, como maquinaria textil, además de existencias de materias primas como hilado de poliéster y nylon.

Las razones detrás de la crisis de Fisipa

La empresa explicó ante la Justicia que su crisis financiera fue consecuencia de una combinación de factores económicos que afectaron su producción. Fisipa funciona desde 2014 en el predio donde operaba la histórica fábrica Sniafa y cuenta con maquinaria destinada a la fabricación de hilados sintéticos.

Según la presentación judicial, la actividad tuvo un crecimiento hasta 2017, aunque atravesó dificultades en los años siguientes. La firma señaló que en 2023 volvió a tener problemas por las trabas a la importación, ya que más del 90% de sus materias primas son de origen extranjero.

Las máquinas y la producción de hilados sintéticos forman parte de los activos declarados por Fisipa en el concurso preventivo

Desde 2024, la compañía atribuyó su desequilibrio a la caída del consumo, el aumento de los costos y la competencia externa. Entre los datos aportados, indicó que el sector textil registró una baja interanual del 23% en la producción industrial y que su capacidad instalada cayó por debajo del 20%. Además, Fisipa señaló un incremento superior al 600% en las tarifas de servicios públicos y cuestionó la reducción de aranceles a las importaciones, que pasaron del 18% al 6%. Según la empresa, el ingreso de productos importados profundizó la caída de la actividad.

Fisipa atribuyó la crisis económica que atraviesa a la caída del consumo, el aumento de los costos y la competencia externa

Ante ese escenario, la firma redujo personal, aplicó suspensiones durante 2025 y actualmente cuenta con ocho empleados registrados. En su presentación, sostuvo que llegó a un punto en el que "no tiene más capital de giro", carece de "suficientes ventas para afrontar obligaciones" y no puede acceder a financiamiento por su nivel de riesgo.

El cronograma del concurso preventivo

El proceso judicial continuará con la presentación de pedidos de verificación de créditos por parte de los acreedores hasta el 15 de septiembre de 2026.

En tanto, el período de exclusividad para que Fisipa negocie un acuerdo con sus acreedores finalizará el 1 de julio de 2027. Durante ese plazo, la compañía deberá formular propuestas y conseguir las mayorías necesarias para que el acuerdo sea homologado.

Te puede interesar