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La crisis económica no da tregua y sacude a la construcción y los comercios minoristas de La Plata

Ambos sectores atraviesan caídas sostenidas y explican buena parte del deterioro económico en La Plata. El consumo no repunta y golpea al empleo.

Avanzado el primer trimestre de 2026 comenzaron a surgir datos que dan cuenta del impacto que de la crisis económica a lo largo del año y reflejan una fuerte caída de la actividad en general. La situación enciende alarmas, sobre todo porque en gran parte es empujada por los sectores más vinculados al empleo y al consumo cotidiano: la construcción y los comercios.

Un informe elaborado por la Facultad de Ciencias Económicas (FCE) de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) a través de su Laboratorio de Desarrollo Sectorial y Territorial advierte que estos rubros no solo no lograron recuperarse durante el último año, sino que además agravaron su situación hacia el cierre, en un contexto en el que el repunte económico fue débil y concentrado en pocas actividades.

Según esos datos, la economía platense se contrajo un 0,9% interanual en el último trimestre del año. El dato confirma una desaceleración sostenida: tras crecer 4,2% en el primer trimestre de 2025, el ritmo de recuperación se fue diluyendo hasta revertirse hacia fin de año.

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La construcción es la actividad que mayor impacta en el nivel de empleo en La Plata y la región

A nivel anual, el balance muestra un crecimiento de 2,2% respecto de 2024. Sin embargo, ese resultado positivo esconde un comportamiento desigual y concentrado en pocos sectores. El repunte estuvo impulsado principalmente por el boom del comercio automotor –con una suba del 47,4%–, el dinamismo del mercado inmobiliario y la expansión del sector financiero.

Caída profunda de la construcción y golpe al empleo

La construcción, uno de los sectores clave por su capacidad de generar empleo, atraviesa una contracción sostenida desde comienzos de 2024 que se extendió durante todo 2025. En promedio, el sector registró una caída de 6% interanual, pero el dato más preocupante aparece en el último tramo del año: en el cuarto trimestre la actividad se desplomó 10,3% en comparación con el mismo período de 2024.

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Según el análisis de los especialistas de la UNLP, el retroceso está asociado, principalmente, al encarecimiento en dólares del costo de construir frente al valor del metro cuadrado ya construido, lo que desincentivó nuevos desarrollos. Este fenómeno impactó directamente en la actividad y en el empleo, dado el peso que tiene el sector en la estructura laboral local.

El comercio minorista con once trimestres en caída

El comercio minorista es otro de los grandes perdedores del año según el informe. Acumula once trimestres consecutivos de caída interanual y cerró 2025 con una baja promedio de 6,4% respecto de 2024.

El comercio acumula en La Plata once trimestres consecutivos de caída respecto del mismo periodo previo

En el cuarto trimestre, la contracción fue del 4,2%, en línea con un contexto de consumo debilitado. A pesar de cierta mejora en los ingresos nominales, gran parte del gasto se volcó hacia servicios, dejando rezagada la compra de bienes.

El comercio mayorista, por su parte, también mostró un desempeño negativo: tras un inicio de año en crecimiento, revirtió la tendencia desde el segundo trimestre y cerró el año con una caída de 1,5%.

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La actividad de los comercios minoristas de La Plata lleva 11 meses seguidos de caída

Para el Laboratorio de Desarrollo Sectorial y Territorial, en conjunto, estos datos reflejan un problema estructural: el consumo cotidiano no logra recuperarse y arrastra a uno de los sectores más importantes de la economía local.

El estancamiento de las industrias

La industria manufacturera, segundo sector en importancia en La Plata, mostró un desempeño débil a lo largo de 2025. En promedio, creció apenas 0,4% interanual, con incrementos moderados en algunos rubros como autopartes, metales e indumentaria. Sin embargo, ese leve crecimiento no logró sostenerse: en el cuarto trimestre la actividad industrial volvió a terreno negativo con una caída de 2,5%.

Informe industria

De acuerdo a la lectura que se hace en el informe, el bajo dinamismo del sector está vinculado, entre otros factores, a un trazo de la línea económica del Gobierno nacional. "Una mayor competencia de bienes importados", indica el trabajo al respecto. A ello se suma, además, un contexto de demanda interna limitada.

Los hoteles y restaurantes sin recuperación

El sector de hotelería y gastronomía, que había mostrado una fuerte recuperación tras la pandemia, no logró revertir el deterioro iniciado en 2024. El informe remarca que en 2025 registró una caída de 2% interanual y evidenció un claro deterioro a lo largo del año. Tras algunos meses iniciales en crecimiento, la actividad perdió impulso y cerró el cuarto trimestre con una baja pronunciada de 8,8%.

El sector de hotelería y gastronomía, que había mostrado una fuerte recuperación tras la pandemia, no logró revertir el deterioro iniciado en 2024

Las inmobiliarias, de boom a la desaceleración

El sector inmobiliario fue uno de los protagonistas del año, con un crecimiento de 8,2% impulsado por el fuerte dinamismo del mercado de propiedades. Las actividades inmobiliarias, en particular, registraron una suba de 37,6% interanual, apalancadas por el relanzamiento del crédito hipotecario y la reactivación de operaciones.

Actividad inmobiliaria

Sin embargo, el ritmo de crecimiento se desaceleró de forma marcada a lo largo del año: pasó de un incremento del 89,3% en el primer trimestre a una caída de 0,4% en el cuarto. El fenómeno responde, en parte, al agotamiento de la demanda acumulada.

Las actividades crecieron: autos y sistema financiero

En contraste con este escenario, algunos sectores mostraron un fuerte dinamismo y fueron los responsables de sostener el crecimiento general de 2025.

El comercio automotor fue el caso más destacado en ese rubro con una suba de 47,4% interanual. Este crecimiento, sin embargo, fue perdiendo fuerza a lo largo del año, aunque se mantuvo en terreno positivo incluso en el último trimestre con una suba del 6,5%.

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La venta de autos fue uno de los pocos rubros que experimentó una fuerte suba en la actividad y terminó el año en positivo

El sector financiero también tuvo un desempeño destacado, impulsado por el aumento del crédito -especialmente al consumo- y una mayor intermediación. La actividad bancaria se consolidó como uno de los principales factores de crecimiento en el año.

Junto con el mercado inmobiliario, estos sectores lograron compensar parcialmente la caída del resto de la economía. Sin embargo, su peso no alcanzó para revertir el deterioro de los sectores estructurales.

Una señal del enfriamiento de la economía

El consumo eléctrico, otro indicador de actividad, mostró caídas en la mayoría de los segmentos y marcan una clara señal de su marcha. Durante el cuarto trimestre, el consumo en comercios se redujo el 9,2%, en línea con la contracción del comercio minorista. El consumo residencial también cayó 2,7%, mientras que el industrial mostró una leve suba de 0,5%.

En el balance anual, tanto los hogares como los comercios registraron caídas de 4,8%, lo que refuerza la idea de un enfriamiento general de la actividad.

En conjunto, el informe de la UNLP deja en evidencia un patrón preocupante: mientras la economía local depende de impulsos puntuales para crecer, los sectores más ligados al empleo y al consumo siguen en retroceso. La debacle de la construcción y el comercio minorista no solo explica el presente, sino que condiciona las perspectivas hacia adelante.

El informe completo

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