miércoles 15 de julio de 2026

Juicio contra Fernando Daverio: piden 4 años de cárcel y 4 de inhabilitación por mala praxis

En el final del segundo juicio por mala praxis contra el obstetra Fernando Daverio, el fiscal y el abogado de la familia pidieron su condena y la de la partera.

A 12 días del inicio del juicio contra el obstetra de La Plata, Fernando Daverio, por la parálisis cerebral de Nina Cipollone, quien nació sin signos vitales el 16 de julio de 2017, este martes el debate oral terminó en el Juzgado Correccional N°2, a cargo del juez Diego Tatarsky, con los alegatos de las partes. Mientras el fiscal y el particular damnificado pidieron su condena e inhabilitación, su defensa solicitó la absolución.

Daverio y la partera Bárbara Pestaña Guido están acusados de "lesiones culposas agravadas por el daño permanente a la salud" tras el parto de Nina, que debió ser reanimada durante 27 minutos y quedó con daño cerebral y discapacidad múltiple. Además, el médico está acusado de falsificar las historias clínicas.

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El fiscal, Jorge Paolini, sostiene que Daverio desatendió una ecografía realizada semanas antes del parto, que mostraba que el crecimiento de la bebé se había aminorado, lo cual podía ser indicio de insuficiencia placentaria, comprometiendo el suministro de oxígeno durante el parto. Además, la acusación sostiene que el equipo del obstetra, Gestando entre Pares, demoró la atención del trabajo de parto a pesar de los avisos por parte de la familia. A esto, el fiscal suma que la habitación de la clínica en la que se produjo el nacimiento no era una sala de partos y que carecía de las condiciones y del equipamiento médico necesarios para la atención de la madre y del recién nacido ante posibles complicaciones. También se menciona la falta de aviso al área de neonatología de la institución.

Tras cinco audiencias movilizantes que se extendieron por varias horas en las que declararon unos 16 testigos, incluidos los padres de la nena, los peritos, los médicos de Gestando entre Pares que atendieron el parto –que no fue asistido por Daverio–, la médica que reanimó a Nina en la neonatología de la Clínica de la Comunidad de Ensenada y el director de esta institución, entre otros, el fiscal dio por probados los puntos de su acusación.

En sus alegatos, Paolini afirmó que Fernando Daverio había asumido la posición de garante de la salud en el embarazo de Suárez, por su rol profesional y por el vínculo generado con el grupo Gestando entre Pares, del cual “era referente”. También indicó, a partir de las declaraciones de la médica especialista en diagnóstico por imágenes que hizo la ecografía a las 35 semanas y 4 días de embarazo, que había “una desaceleración del crecimiento” al comparar ese estudio con el mismo realizado 5 semanas antes.

Nina Cipollone quedó con parálisis cerebral tras el parto y la familia demandó a Fernando Daverio por mala praxis

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Además agregó que, en su posición de garante de la salud y de la vida, Daverio debería haber pedido una nueva ecografía, dos semanas después, que permitiera observar si la desaceleración continuaba y así evaluar los motivos y las acciones a tomar, porque es “de buena práctica (médica)”, tal como confirmaron la ecografista y los especialistas de la Asesoría Pericial La Plata en sus declaraciones. Paolini consideró como prueba de que correspondía solicitar el estudio el hecho de que en la historia clínica considerada apócrifa sí apareciera el pedido de ese control.

En ese punto, el fiscal citó al perito en ginecología y obstetricia, Rubén Alejandro Neme, quien declaró que es posible vincular la insuficiencia placentaria observada en el examen histopatológico que se le hizo a la placenta tras el parto con la encefalopatía hipóxico isquémica que padeció Nina y que le produjo daños irreversibles.

La acusación del fiscal sobre las historias clínicas firmadas por Fernando Daverio

Respecto del relato del parto hecho por la madre y el registro médico hecho por Daverio, el fiscal Paolini destacó las “graves contradicciones que, tras el correcto análisis de la prueba, permiten al Ministerio Público inclinarse por la versión de la madre”. Según consta en la historia clínica del parto que es cuestionada, la partera controló en tres oportunidades los latidos, que se encontraban en los parámetros normales, mientras que la madre de Nina declaró que le hizo un solo control con el monitor, sin gel –porque no encontró– y que las pulsaciones se escuchaban lentas. “Por los resultados, es evidente que hubo un solo monitoreo y que fue en pésimas condiciones”, afirmó el fiscal.

El juicio contra el obstetra Fernando Daverio comenzó el 2 de julio y el debate concluyó este martes

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“Habiendo latidos bajos, en posición de garante de la salud y en el rol de vigilancia, corresponde adoptar medidas de urgencia”, explicó Paolini y agregó –basándose en las declaraciones del perito–: “Hay que colocar a la mujer en posición dorsal, suministrarle oxígeno y disminuir las contracciones con medicación. Nada de esto se hizo y se esperó a que llegaran el obstetra y el neonatólogo de Gestando entre Pares”. Siguiendo con el análisis de lo que la evidencia médica indica que hay que hacer en esos casos, el fiscal prosiguió: “Si nada de eso daba resultados, había que chequear la dilatación y la ubicación del bebé. Si la dilatación era de 10 centímetros, había que proseguir con el parto. Si daba menos, tenía que hacerse una cesárea. Según consta en la historia clínica, la dilatación era de 8 centímetros”.

Al referirse a las condiciones de reanimación de la bebé, el fiscal afirmó: “Todo fue precario y por demás insuficiente”. Luego detalló que el ambú utilizado en la habitación no servía de nada si no estaba conectado a un tubo de oxígeno, basándose en las declaraciones de María José Alaimo, la neonatóloga que estaba de guardia en la clínica y reanimó a la bebé. También citó las duras palabras de esa profesional al indicar que “Nina nació muerta”, que “no presentaba frecuencia cardíaca”, que la asfixia “venía de antes del parto” y que el pediatra del equipo, Sebastián Serio, “quiso consignar en la historia clínica valores que no se correspondían con los hechos”.

Finalmente, el fiscal acusó a Daverio y a Pestaña Guido de incurrir en una “violación del deber de cuidado que determinó el resultado”. Tras aclarar que los médicos “no tienen obligación de resultados sino de medios”, Paolini resaltó que el obstetra debería haber dispuesto de los medios, extremando los cuidados, para evitar que se incrementaran los riesgos de una actividad que ya de por sí conlleva riesgo.

La habitación de la Clínica de la Comunidad donde Gestando entre Pares atendía los partos

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Por eso pidió la condena a Daverio por lesiones culposas en concurso real con alteración de material probatorio. En cuanto a la falsificación, consideró como un agravante su condición de médico y como un hecho que revictimizaba a la madre. Otro agravante fue la extensión del daño en el tiempo. Por los dos delitos de los que se acusa al obstetra, pidió 3 años y 6 meses de prisión y el máximo de inhabilitación profesional, que es de 4 años. En tanto, para la partera Bárbara Pestaña Guido pidió 3 años de prisión en suspenso más 4 de inhabilitación.

Los alegatos del particular damnificado

En representación de Nina Cipollone, el abogado Alfredo Gascón se mostró en concordancia con el planteo del fiscal y agregó otras cuestiones para que el juez tuviera en cuenta, como el hecho de que los acusados afirmaran comunicarse a través de un grupo de WhatsApp todas las novedades de sus pacientes pero nunca mostraron esas comunicaciones como prueba.

Por otro lado, cuestionó que Daverio no se haya presentado para atender el parto de Suárez, siendo que así lo esperaba la pareja y teniendo en cuenta que “en todo el mes de julio solo hubo siete partos (atendidos por su equipo)”. También destacó que, ante una señal de alarma como fue la disminución de los latidos, en lugar de “salir corriendo a buscar a un médico”, la partera prefirió esperar a los colegas de Gestando entre Pares. “¿Por qué no salió a gritar pidiendo un médico?”, preguntó Gascón para luego responder: “Porque esto es un negocio y si pedía un médico se perdía el hermetismo”.

Para reforzar ese punto, el abogado citó las palabras de los médicos de la neonatología que declararon en el juicio –y que renunciaron tras el parto de Nina–, que indicaron que nunca les avisaban de los partos en curso y que luego llegaban con los bebés a la neonatología, cuando ya había ocurrido un problema.

Cabe aclarar que el equipo no formaba parte del staff de la Clínica de la Comunidad, sino que Daverio trabajaba allí como médico externo, utilizando las instalaciones a cambio de un pago, en acuerdo con el director de la institución, Juan Manuel de Rosa.

Finalmente, el abogado de la familia se refirió al hecho de que la defensa de los acusados “responsabiliza a la madre por los resultados”, y ejemplificó: “Por no haber leído un mail, por haber faltado a una reunión”.

Por su parte, solicitó cuatro años de cárcel y el mismo tiempo de inhabilitación profesional para Daverio. En tanto, para Pestaña Guido pidió la misma pena solicitada por el fiscal.

La defensa de Bárbara Pestaña Guido pidió su absolución

Llegado el turno de Raquel Ponzinibio, la defensora de Bárbara Pestaña Guido sostuvo que la partera “cumplió con todos los deberes de cuidado durante el embarazo, el parto y el posparto”, que “las lesiones no fueron consecuencia de su accionar” y que “no elevó el riesgo permitido”.

Familiares, amigos y allegados de la familia de Nina Cipollone se manifestaron en la puerta de los tribunales

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Respecto de la ecografía de la semana 35, citó uno de los pasajes de la declaración de la ecografista que indicaba que la medida más fidedigna de las cuatro que se toman para determinar la edad de gestación era la del fémur del bebé y que esa medida daba acorde. También refirió que Suárez mandó ese estudio 10 días después al equipo de Gestando entre Pares, cuando en su declaración dijo que lo había hecho de inmediato.

A su vez, desmintió a la madre en cuanto a el equipo médico hubiera interrumpido los controles obstétricos en mayo, como indicó Suárez al referirse a la interrupción de la atención por parte del equipo tras la muerte de una bebé y la histerectomía de su madre, a fines de abril, hechos por los que Daverio ya fue condenado en un juicio abreviado.

Por otro lado, Ponzinibio destacó que durante el trabajo de parto, la partera hizo un seguimiento telefónico consultando la frecuencia de las contracciones y que se ofreció a ir a la casa de la familia, que declinó el ofrecimiento. “Este modelo de atención plantea pasar la mayor parte del trabajo de parto en la casa”, destacó la defensora que también resaltó que era un “modelo alternativo” y que la pareja lo sabía. Además, indicó que la partera acusada acondicionó la habitación con azaleas, compresas y el ambú: “Todos elementos adecuados”.

Respecto del seguimiento en la clínica, la defensora indicó que pestaña Guido “hizo los controles que tenía que hacer, con gel, no con agua” y con su propio instrumental. A su vez, relativizó el testimonio de la madre en el momento del parto ya que ella misma refirió en su declaración no recordar todo con detalle porque se encontraba “en trance”.

En 2017 Daverio se había convertido en referente del parto respetado en La Plata

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Ponzinibio también desmintió que lo indicado por la partera en la historia clínica del parto sea falso basándose en el hecho de que, si fuera así, estaría acusada del delito de falsificación junto con Daverio. También afirmó que la obstétrica había hecho los tactos para medir la dilatación “más allá de que se diga que no se hicieron” y que, de haberse necesitado una cesárea, se hubiera hecho, porque para eso le habían pedido los exámenes prequirúrgicos.

También destacó que lo que afectó a Nina no fue una restricción de crecimiento intrauterina –como sostenía en un principio la fiscalía– ya que eso fue descartado por profesionales y peritos durante el debate. En torno a la causa de la asfixia que afectó a la bebé, aseguró que “nada hacía prever lo que iba a suceder”, que “no había indicios como puede ser el líquido amniótico con meconio” y que tanto el neonatólogo como el perito habían afirmado que muchas veces no se puede determinar la causa de la hipoxia.

Además, la defensora de Pestaña Guido afirmó que el equipo tenía acceso directo a la neonatología, por lo cual el aviso a los profesionales de la misma o la falta de aviso no iba a cambiar la situación. Por último, Ponzinibio afirmó que su defendida estuvo “de forma permanente, acompañando”, que “no hubo un obrar negligente” y que “ha hecho lo que debía hacer”. Por ese motivo, solicitó la absolución de Bárbara Pestaña Guido.

Los alegatos de la defensa de Fernando Daverio

En último lugar pronunció sus alegatos la abogada del obstetra, Verónica Bogliano, quien adelantó que iba a pedir la absolución de su representado. Afirmó que el embarazo en cuestión fue controlado de manera "adecuada, oportuna y coordinada" por el equipo de Gestando entre Pares, que "no hubo dolo en las discrepancias entre las historias clínicas" y que el resultado del parto "no pudo preverse".

Al enumerar los controles obstétricos realizados, Bogliano detalló las tres ecografías y lo tres estudios de sangre de rutina que se piden por trimestre, además de un estudio bacteriano y de streptococo y resaltó que, en una ocasión, se le solicitó un estudio de sangre a la embarazada que terminó presentando un mes después. Algo similar habría pasado con la ecografía de la semana 35 que, según la abogada, el equipo médico solicitó en dos oportunidades.

También destacó que María José Suárez no había asistido a los dos últimos encuentros, pero sí concurrió un día después del último, a un control particular, en el que Daverio le indicó una ecodoppler a realizarse en la semana siguiente, pero esa indicación fue "por rutina" y no porque haya visto algo fuera de lo normal en la ecografía que el fiscal señala como clave.

Por otro lado, se refirió al informe histopatológico de la placenta y a las declaraciones de la patóloga María de los Ángeles Goya, que lo llevó a cabo. "El informe habla de isquemia (falta de flujo sanguíneo) incipiente y Goya dijo que era normal en placentas en esa etapa del embarazo", destacó la abogada. El reporte también hablaba de "infarto anémico" (muerte del tejido por falta de irrigación sanguínea) en determinadas zonas de la placenta y Bogliano citó ese punto para decir que dichos infartos eran de dimensiones microscópicas y que si hubieran sido del 2% del órgano o más, la patóloga lo hubiera informado.

Al igual que su colega en la defensa, descartó que haya quedado probado que Nina tuvo una restricción de crecimiento intrauterina y por eso "no era necesaria una ecografía en la semana 37", como señala el fiscal.

Refiriéndose a la falsificación de los registros médicos del embarazo, Bogliano afirmó que "lejos de querer interferir con la justicia, (Daverio) entregó una historia clínica transcrita por él". Y cuando se realizó un allanamiento en el consultorio –luego de que el juez pidiera la original sin obtener respuesta–, Daverio "se presentó en el lugar allanado", para colaborar. Respecto del hecho de que completara la historia clínica del parto sin haberlo atendido él, la abogada justificó: "Era para que la familia pudiera pasar la internación por la obra social". A su vez, al referirse a la falta de habilitación del consultorio ubicado en 12 y 38, Bogliano indicó que, en todo caso, es una falta administrativa que no corresponde a la instancia judicial actual.

Controversias durante las últimas palabras

Finalizados los alegatos, el juez Diego Tatarski indicó a los acusados que podían expresar sus últimas palabras. La primera en hablar fue Pestaña Guido: "Primero quiero expresar que lamento mucho lo que pasó con Nina y las consecuencias que ha tenido", comenzó y agregó: "Con respecto al control del embarazo, el seguimiento de María José fue...", entonces la interrumpió el fiscal Paolini, quien se dirigió al juez para oponerse, ya que esas palabras eran propias de una declaración, cuya instancia ya se había agotado. Cuando se pronuncian las últimas palabras, ninguna de las partes puede interrogar, por lo cual el contenido no puede tener el tenor de una declaración, explicó el fiscal. El juez le dio la razón a Paolini, se explayó en los motivos y la partera prosiguió.

"En relación al control del embarazo de María José, todos los controles y parámetros fueron los normales. En el trabajo de parto, todos los controles fueron normales y lo que pude ver y la evidencia demostró es que cuando nació la bebé apareció la asfixia...". En ese instante, el fiscal se volvió a oponer, por los mismos motivos, generándose un momento de controversia en el que la partera dijo: "Estoy haciendo uso de mis últimas palabras en relación al hecho que se me incrimina, así que por favor escúchenme".

"Tiene derecho a declarar y yo tengo derecho a preguntar en base a lo que usted declare", respondió el fiscal: "Como esa instancia terminó y yo no le puedo preguntar, usted no puede declarar sobre los hechos". Entonces el juez volvió a explicarle a la imputada que no podía referirse a los hechos porque ingresaba una nueva versión sobre los mismos sin que la otra parte pudiera preguntar.

"Se hicieron los controles adecuados y de cuidado", continuó la partera, a pesar de que se le había indicado que no se refiriera a los hechos. "En mis acciones y las acciones del equipo primaron la atención y el cuidado de María José. Las consecuencias fueron a causa de la asfixia. Nada más", concluyó.

Las últimas palabras de Fernando Daverio

Por último, llegó el turno de Daverio, quien comenzó: "Bueno, yo también lamento mucho los resultados que tuvo Nina en el nacimiento. Lamento el padecimiento de la familia y sus allegados". "Como equipo profesional, trabajamos para que esto no suceda, por lo que nos produce mucho dolor lo que sucede y entendemos que es una mala noticia que sucedan estas cosas y que nosotros, con todo el conocimiento que tenemos, no podamos hacer nada para evitarlo", agregó, para luego cerrar: "Solamente me remito a transmitirles cuál es mi sentir con relación al tema".

Tras las últimas palabras del obstetra, el juez dio por finalizado el debate y adelantó que dará a conocer la sentencia este viernes 17 de julio, un día después del cumpleaños número 9 de Nina Cipollone.

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