Intentó reclinar el asiento de un micro, perdió parte de un dedo y un tribunal de La Plata ordenó indemnizarlo
Un pasajero sufrió la amputación de una falange al manipular la butaca de un micro. La Justicia revisó el caso y confirmó la responsabilidad de la empresa.
Un pasajero sufrió la amputación de una falange al intentar reclinar el asiento de un micro durante un viaje y la Justicia confirmó que la empresa de transporte deberá indemnizarlo. El caso fue revisado por la Cámara Primera de Apelación en lo Civil y Comercial deLa Plata.
El hecho ocurrió en 2015 e involucró a un joven de 27 años que se desempeñaba como psicólogo y realizaba una residencia profesional en un hospital de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA). Mientras manipulaba la palanca de la butaca, el mecanismo falló y le provocó la amputación de la falange distal del dedo anular izquierdo.
Tras el incidente, recibió atención médica inmediata y debió someterse a una cirugía reconstructiva. Los informes posteriores determinaron una incapacidad parcial y permanente equivalente al 1%, según consta en la resolución judicial incorporada al expediente.
micro larga distancia interior
Un pasajero sufrió la amputación de una falange al manipular la butaca de un micro.
El psicólogo presentó una demanda por daños y perjuicios y el Juzgado en lo Civil y Comercial N°16 hizo lugar al reclamo. El tribunal de primera instancia consideró que el transporte de pasajeros implica una obligación de seguridad hacia quienes viajan en la unidad. En ese marco, responsabilizó a la empresa y a la aseguradora citada en garantía por el estado del micro.
La sentencia reconoció la pericia médica que acreditó la lesión y fijó una indemnización de $1,5 millones por daño físico y a ello le sumó un resarcimiento de $2 millones extra por daño moral, ambos montos actualizados y con intereses. El juez también dispuso que los condenados afrontaran los gastos del proceso, pero tanto la empresa como la aseguradora apelaron la decisión y cuestionaron especialmente la suma fijada por el daño moral.
La Justicia ordenó un resarcimiento de $3,5 millones, actualizados y con intereses
En su planteo sostuvieron que la lesión no tuvo consecuencias significativas en la vida personal ni profesional del demandante y que la secuela se limitaba a una cicatriz mínima en el dedo afectado. También indicaron que el alta médica se otorgó en poco más de un mes y que el pasajero retomó sus actividades habituales.
Según plantearon, las pruebas documentales mostraban que la interrupción de la residencia profesional y de las tareas laborales había sido breve. Por ese motivo consideraron que la indemnización por daño moral resultaba desproporcionada.
La resolución del tribunal de La Plata
La Cámara de Apelación en lo Civil y Comercial de La Plata revisó los argumentos de ambas partes y evaluó el informe pericial presentado en el expediente. Las autoridades constataron la amputación traumática de la falange, la intervención quirúrgica posterior y la presencia de una cicatriz. También consideraron que no se registró afectación en la movilidad del dedo.
Retiro terminal
El pasajero era un psicólogo que realizaba una residencia en CABA.
En ese marco, los jueces señalaron que la integridad física tiene protección constitucional y que su afectación genera derecho a reparación, por lo que confirmaron el monto fijado por las lesiones físicas sufridas por el pasajero. Sin embargo, concluyeron que la suma establecida por daño moral resultaba elevada frente a la magnitud de la lesión. Por ese motivo resolvieron reducirla a un millón de pesos y mantener el resto de los rubros indemnizatorios.