La preocupación volvió a instalarse entre dueños de bares y restaurantes de La Plata tras un nuevo escrache del sindicato gastronómico en un local de La Sorbetière, donde hubo pintadas en paredes, quema de neumáticos y un prolongado corte de calle.
Aumentan los escraches y daños a locales gastronómicos en La Plata durante reclamos del sindicato. Este viernes se registró un nuevo episodio.
La preocupación volvió a instalarse entre dueños de bares y restaurantes de La Plata tras un nuevo escrache del sindicato gastronómico en un local de La Sorbetière, donde hubo pintadas en paredes, quema de neumáticos y un prolongado corte de calle.
El hecho se registró este viernes por la noche frente a la flamante sucursal de 14 y 54, que abrió hace apenas dos semanas. Allí se realizó un reclamo laboral que incluyó pintadas, la colocación de afiches, la quema de neumáticos y un corte momentáneo de calle que afectó el tránsito en toda la zona.

El sindicato de empleados de Comercio acordó con las cámaras empresarias un incremento salarial que tendrá vigencia hasta el 30 de abril de 2026.
El gremio mercantil cerró un entendimiento con las principales cadenas de supermercados, por lo que sus empleados cobrarán un plus este mismo mes.
Ante la protesta, personal municipal desplegó un operativo de prevención para ordenar la circulación vehicular y evitar incidentes mayores. Si bien no se registraron enfrentamientos, la columna de humo generada por la quema de neumáticos complicó el tránsito durante parte de la noche.
Dueños de restaurantes y bares expresaron preocupación por el aumento de escraches y daños a locales gastronómicos en la ciudad, vinculados a conflictos laborales impulsados por el sindicato de Gastronómicos de La Plata. Según remarcan, no es la primera vez que se registran ataques violentos en lo que va del año, lo que genera inquietud en el sector comercial.
La reiteración de estos episodios reavivó el debate sobre los métodos de protesta y la necesidad de mecanismos de diálogo que permitan resolver los reclamos sin afectar la actividad de los comercios ni el funcionamiento cotidiano de la ciudad.