Un relevamiento técnico sobre salud mental realizado en La Plata por FundPlata revela que una de cada dos jefas de hogar debe endeudarse para pagar tratamientos de sus hijos. La falta de respuesta en el sistema público fuerza a acudir al sector privado, mientras el estrés y la sobrecarga laboral impactan de lleno en las mujeres.
El Índice Crianza (IC) representó un avance clave en la Justicia para establecer la canasta básica y el valor del tiempo que insume el cuidado de los hijos. Sin embargo, la realidad social y epidemiológica de la post-pandemia dejó al descubierto una grieta invisible en los juzgados de familia: los costos de la salud mental de niñas, niños y adolescentes.
Un reciente informe técnico y relevamiento territorial realizado en la capital provincial por la citada Fundación expone cómo la atención psicológica, psiquiátrica y psicopedagógica pasó de ser un gasto extraordinario a una necesidad permanente que, en la enorme mayoría de los casos, recae exclusivamente sobre las espaldas de las madres platenses.
Un informe de FundPlata revela la situación que padecen las mujeres en La Plata con respecto a las cuotas alimentarias.
AGLP
Los datos del contexto epidemiológico local en el Gran La Plata son alarmantes:
17,2% de los adolescentes escolarizados presenta indicadores de riesgo clínico asociados a ansiedad, estrés y malestar subjetivo.
43,7% de los jóvenes platenses en situación de riesgo no accede a ningún dispositivo de atención, siendo la imposibilidad económica la principal barrera de acceso.
A nivel nacional, en 2024 se registraron 4.249 suicidios –la principal causa de muerte violenta en el país–, observándose un preocupante descenso en las edades de aparición de crisis, que ya afectan a niños de entre 9 y 10 años.
A este escenario se suma la saturación del sistema público de salud. Si bien La Plata funciona como un nodo sanitario regional estratégico con hospitales de referencia, la demanda creció a una velocidad superior a la capacidad del sistema. Ante la urgencia de una crisis emocional o un trastorno alimentario, las madres no pueden esperar meses por un turno en el hospital público, lo que genera una "privatización forzosa" de la atención.
El impacto económico y emocional en La Plata
El estudio de FundPlata, enfocado en jefas de hogar platenses con menores a cargo, arroja cifras contundentes sobre el impacto económico y emocional:
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Cuotas que ignoran la salud mental: en el 76% de los casos, los gastos derivados de prestaciones de salud mental (terapias individuales, psicopedagogía, medicación) no están contemplados en la cuota alimentaria.
Incumplimiento de los padres: apenas el 27,3% de los progenitores cumple en tiempo y forma con la cuota fijada. El resto incurre en incumplimientos parciales, totales o acuerdos informales.
Impacto en el bolsillo: más del 70% de los hogares platenses encuestados destina gastos mensuales específicos a salud mental. El 35,7% paga entre $100.001 y $200.000 al mes, mientras que el 57,1% debe abonar la atención de manera 100% particular de su propio bolsillo.
Endeudamiento: para sostener los tratamientos de sus hijos, 1 de cada 2 madres (50%) tuvo que contraer deudas.
Barrera laboral: el 92,9% de las mujeres encuestadas afirmó haber tenido que faltar al trabajo o cancelar changas para atender el acompañamiento de sus hijos. El 78,6% pierde horas laborales llevando a los menores a consulta y un 71,4% en la gestión de trámites y obras sociales.
En el 76% de los casos, los gastos derivados de prestaciones de salud mental (terapias individuales, psicopedagogía, medicación) no están contemplados en la cuota alimentaria
La investigación advierte sobre el severo impacto emocional que este escenario produce en las propias madres. Un 78,6% de las encuestadas reportó niveles altos o extremos de estrés, insomnio y agotamiento (burnout parental) derivado de la sobrecarga del cuidado y la incertidumbre financiera. Esta "doble carga" –ser la única proveedora económica y la encargada de la logística terapéutica– actúa como un verdadero techo de cristal. Resta tiempo para la capacitación laboral, provoca pérdida de presentismo y limita las posibilidades de ascenso o crecimiento profesional de las mujeres platenses.
Frente a este diagnóstico territorial, desde FundPlata proponen una solución concreta para la Justicia de Familia local: incorporar de forma oficial un módulo complementario por salud mental dentro de la estructura de cálculo del Índice Crianza.
El duro informe de FundPlata