¿Cuánto cuesta alquilar un auto para Uber?
Los valores informados actualmente por deRentas parten de los $280.000 semanales para vehículos a nafta, como el Peugeot 208. En el caso de las unidades equipadas con GNC, entre las que aparecen modelos como Volkswagen Polo, Fiat Cronos, Renault Logan y Chevrolet Onix, el alquiler comienza en $400.000 por semana.
Así, tomando cuatro semanas como referencia, acceder a uno de los modelos más económicos supone destinar desde $1.120.000 mensuales, mientras que una unidad a GNC puede demandar al menos $1.600.000 por mes. A ese monto se le debe sumar el combustible y otros gastos derivados de la actividad.
A cambio, el alquiler contempla la disponibilidad del auto durante las 24 horas, service y mantenimiento, asistencia ante emergencias y un ejecutivo de cuentas durante la vigencia del contrato. Para acceder, la compañía solicita DNI y licencia de conducir vigentes, certificado de antecedentes penales y comprobante de domicilio.
Una imagen de la portada de deRentas, donde se ofrecen los autos para alquilar para Uber
El esquema supone, a priori, sortear una de las principales barreras para ingresar al mercado de las aplicaciones: tener un auto propio. El conductor puede comenzar a generar ingresos sin afrontar la compra de una unidad ni determinados costos asociados a su mantenimiento, pero incorpora a su ecuación un gasto semanal que debe cubrir antes de comenzar a obtener una ganancia efectiva.
La "explosión" de autos alquilados en La Plata
Desde Acaura sostienen que el crecimiento fue particularmente fuerte durante el último año. "Ha crecido exponencialmente", resumió León sobre la presencia de estos vehículos en La Plata. El dirigente explicó que la organización diferencia a los propietarios individuales que pueden poner otro vehículo a trabajar de las compañías que administran grandes flotas. "En el caso de las rentadoras es diferente, porque son empresas que directamente tienen flotas enormes de miles de autos", señaló.
Según León, esa escala genera lo que define como una "competencia desleal", porque les permite conseguir condiciones que están fuera del alcance de un conductor particular: comprar unidades en volumen, obtener mejores precios, contar con talleres propios, negociar seguros y centralizar el mantenimiento.
La presencia de autos de deRentas creció en La Plata y todo el país
"Estamos hablando de monstruos que reciben inversiones muy grandes. Hacen rondas de inversión y consiguen comprar con mejores precios directamente de fábrica, tienen talleres propios de mantenimiento, servicios para atender los coches y mejores precios en seguros", sostuvo. "Estamos en una 'ley de la selva'. Como no hay norma, cualquiera hace lo que quiere", cuestionó León.
Los taxistas también advierten el fenómeno
El crecimiento tampoco pasa inadvertido para el sector del taxi, quien por su lado hacen un planteo de competencia desleal contra todos los autos de aplicación y este miércoles salen a la calle a reclamar. El dirigente de la Unión Propietarios de Autos Taxis (UPAT), Gustavo Vitale, confirmó a 0221.com.ar que los vehículos alquilados son cada vez más frecuentes en las calles platenses.
"Sabemos que en La Plata no hay empresas que alquilen autos para trabajar en app, pero vemos cada vez más autos alquilados a deRentas que trabajan como Uber. Son fáciles de identificar porque tienen el nombre de la empresa en el paragolpes", explicó.
Los taxistas volverán a reclamar en la calle este miércoles contra las app
El dirigente sostuvo que no existen cifras oficiales que permitan dimensionar el fenómeno en la ciudad. "No sabemos cuántos son porque de lo trucho no hay censo, pero sí podemos decir que son muchos", afirmó y agregó que, aunque puede haber alquileres entre particulares, a criterio de la UPAT la mayoría de los vehículos alquilados que detectan pertenece a esa compañía.
La ausencia de datos locales impide establecer qué proporción de los conductores de aplicaciones ya trabaja mediante esta modalidad. A nivel nacional, sin embargo, representantes de deRentas señalaron públicamente recientemente que la compañía contaba con alrededor de 10.000 vehículos alquilados destinados a Uber.
Las condiciones que cuestionan los choferes
Más allá del costo, Acaura pone el foco sobre las condiciones contractuales que, según León, deben aceptar los conductores y son "leoninas". El dirigente aseguró que existen contratos mínimos, controles periódicos y sanciones económicas ante determinados incumplimientos.
"Creemos que en los contratos que firman con los choferes se establece una relación laboral, porque hacen firmar un contrato mínimo de tres meses con ciertas condiciones muy estrictas, con multas y un sistema de sanciones económicas", sostuvo.
Se establece una relación laboral, porque hacen firmar un contrato mínimo de tres meses con ciertas condiciones muy estrictas, con multas y un sistema de sanciones económicas Se establece una relación laboral, porque hacen firmar un contrato mínimo de tres meses con ciertas condiciones muy estrictas, con multas y un sistema de sanciones económicas
Entre las condiciones mencionadas por León se encuentran controles de los vehículos cada 15 días, límites de velocidad y penalidades ante diferentes incumplimientos. También aseguró que existen exigencias vinculadas con la actividad semanal de los conductores.
Los propietarios de autos usados para Uber se organizaron y ya han realizado manifestaciones en La Plata
AGLP
Uno de los puntos señalados por Acaura es el depósito requerido al comenzar el alquiler, que según el dirigente puede equivaler a una o dos semanas. León afirmó que, bajo determinadas circunstancias, el conductor puede perder ese dinero si decide finalizar anticipadamente el vínculo.
La agrupación también cuestiona que el margen de decisión del chofer queda limitado frente a empresas con una capacidad económica y operativa considerablemente mayor. "Ellos tienen la potestad de, ante cualquier problema, hacer uso del depósito que exigen al alquilar el auto", indicó.
Alquilar para después comprar
Otro capítulo del negocio es la modalidad de alquiler con opción a compra, que permite comenzar utilizando el vehículo y avanzar posteriormente hacia su adquisición. La propuesta busca captar a quienes no tienen capital suficiente para comprar un auto, pero pretenden convertir el gasto semanal en una vía de acceso a una unidad propia.
Según explicó León, el monto semanal aumenta cuando el conductor ingresa a este esquema. "Hoy un alquiler está en $400.000 por semana. Con el leasing pasarías a pagar $460.000 o $480.000 por semana para, de esa manera, luego de 36 meses, quedarte con el auto", detalló. La opción del leasing es ofrecida por deRentas ante el primer contacto de cualquier aspirante que se contacte a través del WhatsApp que ofrece para la contratación.
Acaura –organización que ya ha reclamado en La Plata participar en la regulación– advierte, sin embargo, sobre lo que puede ocurrir si el contrato se interrumpe antes de completar ese período. León afirmó que recibieron casos de conductores que llevaban meses pagando la modalidad y finalmente perdieron la posibilidad de quedarse con la unidad. "Estaban pagando el leasing y les han sacado el auto por alguna sanción o porque no pueden usar la app de Uber porque los bloquearon y perdiendo esa diferencia que pagaron durante más de un año. Así se quedan sin el auto y sin la posibilidad de trabajar", aseguró.
Las empresas de alquiler de autos también ofrecen la posibilidad de comprar con leasing, pero el sistema es cuestionado por Acaura
En ese punto objetó el vínculo entre esa empresa que alquila autos y las aplicaciones. De acuerdo con su testimonio, el contrato de deRentas limita la posibilidad de utilizar el vehículo a Uber, por lo que un chofer bloqueado por esa app no puede usar Cabify o DiDi para generar rédito con el auto alquilado.
Las cuentas detrás del volante
El avance de las rentadoras modifica además la cuenta económica de trabajar mediante aplicaciones. Para quien utiliza un vehículo propio, los costos se reparten entre combustible, seguro, patente, mantenimiento y depreciación de la unidad. Quien alquila evita parte de esos gastos, pero comienza cada semana con una obligación que puede alcanzar los $400.000 antes de cargar combustible.
Para quien utiliza auto propio, los costos se reparten entre combustible, seguro, patente y mantenimiento. Quien alquila evita eso, pero comienza cada semana con $400.000 en contra antes de cargar combustible
Esa estructura explica por qué la cantidad de horas al volante resulta determinante. Cuanto más trabaja el conductor, mayor es la posibilidad de distribuir el costo fijo del alquiler entre los viajes realizados. Si la demanda cae, el auto queda detenido o el chofer no puede trabajar, en cambio, la obligación semanal continúa.
La expansión del sistema muestra así una transformación en el mercado de las aplicaciones en La Plata. Ya no hace falta ser dueño de un auto para convertirse en conductor de Uber, pero esa puerta de entrada tiene un costo elevado y suma un nuevo actor al negocio: grandes empresas propietarias de flotas que alquilan la herramienta de trabajo a quienes salen muchas horas todos los días a competir con el restos de los autos de app, además de los taxis y remises.