A un año del asesinato de Pedro Pablo Mieres, familiares, amigos y compañeros se movilizaron durante la tarde de este miércoles en La Plata para reclamar justicia. La marcha partió desde la facultad de Ciencias Exactas de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) y culminó en los tribunales penales de 8 entre 56 y 57.
La convocatoria fue impulsada por el espacio "Justicia por Pablo" bajo la consigna "Marchamos para exigir justicia". La concentración comenzó a las 16 en el sector donde se encuentra el mural realizado en homenaje a Mieres, ubicado en la sede de la facultad de Exactas de 48 y 115.
La movilización se llevó adelante en un momento clave para la investigación. En los últimos días se conocieron los resultados de nuevas pericias genéticas incorporadas al expediente, que detectaron rastros compatibles con uno de los acusados en elementos utilizados durante el ataque que terminó con la muerte del trabajador universitario.
Familiares, compañeros y amigos de Pedro Pablo Mieres marcharon este miércoles en La Plata
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Una causa que sumó nuevas pruebas
Mieres fue asesinado en junio de 2024 dentro de su casa de 115 entre 46 y 47. La autopsia determinó que murió como consecuencia de una asfixia mecánica por estrangulación, lo que complicó la situación de los dos acusados por "homicidio agravado criminis causa" y de un tercer hombre imputado por "encubrimiento".
La Fiscalía sostiene que reunió una importante cantidad de pruebas, entre ellas registros de cámaras de seguridad, testimonios, movimientos realizados con pertenencias de la víctima después del crimen y evidencia genética obtenida sobre distintos elementos secuestrados en la escena. Todos esos elementos apuntan a reconstruir lo ocurrido y fortalecer la acusación.
La imagen de Pedro Pablo Mieres a un año de su asesinato
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El planteo de la familia de Pedro Pablo Mieres
La familia de Mieres continúa impulsando una interpretación más amplia sobre lo sucedido. Los representantes de la querella sostienen que la violencia ejercida durante el ataque fue desproporcionada para un robo y plantean que el caso podría encuadrarse como un crimen motivado por prejuicios vinculados a la orientación sexual e identidad de género de la víctima.
Con ese contexto de fondo, la movilización volvió a poner el caso en el centro de la agenda pública. A un año del asesinato que conmocionó a la comunidad universitaria platense, familiares, amigos y organizaciones renovaron el reclamo de justicia por Pablo y exigieron avances en la causa judicial.