El pasado lunes, comenzó una nueva era en Gimnasia de la mano del entrenador Marcelo Méndez, el uruguayo de 43 años que, pizarra en mano, logró captar la atención de todos los jugadores, con quien se mantiene un vínculo de respeto, pero muy exigente.
Tal es así, que el predio de Estancia Chica no vuela una mosca en cada uno de los turnos, simples y dobles, de entrenamiento, y que siempre tienen a la cabeza de los mismos al propio Méndez, que tiene mucho protagonismo en las prácticas e interviene constantemente.
Se lo describe como un “enfermo del trabajo” que no les da respiro a los jugadores ni les permite tiempo para relajarse. Los exige al máximo, pero no solo desde lo físico, sino también desde lo técnico y táctico con cada uno de sus conceptos.
El silbato y los gritos son todos del DT, que rompen con el silencio en el que se trabaja en el predio de Abasto. Pensando en la posibilidad de poder concretar algún partido amistoso, de momento la idea del entrenador es tener más días de entrenamiento para conocer hasta el fondo a sus dirigidos, para luego pensar en alguna prueba amistosa.
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Marcelo Méndez durante una de las prácticas de Gimnasia.
El cuerpo técnico de Marcelo Méndez en Gimnasia
- Leonardo López, asistente 1°
- Mauricio Quezada, asistente 2°
- Gabriel Miraballes, preparador físico
- Alejandro Andrada, entrenador de arqueros