sábado 03 de enero de 2026

Gimnasia se juega mucho, los jugadores quedarán en la historia, para bien o para mal

Se viene un nuevo clásico platense para Gimnasia, que tendrá nuevamente del otro lado a Estudiantes, sabiendo que no puede fallar.

Para el inconsciente colectivo futbolero, el clásico platense deja situaciones, anécdotas o simplemente algún hecho por el que son recordados. Siempre es una oportunidad para quedar en la historia, aunque suene exagerado. Son 90 minutos donde un jugador, como el de Gimnasia, puede quedar en la historia, para bien o para mal.

Con un gol, una acción, un festejo, una atajada, quedará grabado para siempre en los hinchas, propios y rivales. Esto lo deben saber los jugadores, que son más que tres puntos para la tabla de posiciones. Tienen la gran chance de ganarse a sus hinchas y ser recordados para siempre. Los cuatro penales que atajó Gustavo Moriconi; los goles del “PampaGambier; el antifaz del “ColoradoSava; el gol en el clásico 101 de Gabriel Pedrazzi; el gol del “Terremoto” del uruguayo Perdomo.

Lee además

¿Más ejemplos? Dos curiosamente similares. En la temporada 67-68, Estudiantes ganaba 1-0 de local y sus hinchas comenzaron a revolear sus pañuelos, hasta que con un remate violento desde lejos el “NegroEscalada –jugador muy resistido- anotó un golazo, empató y los pañuelos desaparecieron. Por eso fue bautisado “Mandrake”, por el mago, ya que hizo desaparecer miles de pañuelos en un segundo.

Gimnasia Godoy Cruz festejo gol.jpg
Gimnasia quiere volver a festejar en el Bosque.

Gimnasia quiere volver a festejar en el Bosque.

Lo mismo pasó en el año 1975, también en 1 y 57, ganaba Estudiantes 3 a 1, su gente revoleaba los pañuelos, pero apareció Carlos Della Savia, anotando a los 35 y 40 minutos del segundo tiempo empatando 3-3, y el “10” Tripero fue bautizado “Mago”, como había ocurrido con Escalada porque los pañuelos desaparecieron. Son solo ejemplos que brinda la historia de los clásicos, que para bien o para mal, te van a dar un lugar para la eternidad.

Este grupo tiene su oportunidad

Un resultado en un clásico, un gol, puede cambiar todo. Tal vez nadie lo recuerda, pero el 5 de abril de 1992 (hace unos días se cumplieron 33 años), cuando Gimnasia le gana de visitante a Estudiantes 1-0 con aquel tanto del “Chueco” Perdomo de tiro libre, recordado como el “gol del terremoto”, el técnico albiazul Gregorio Pérez estaba en la cuerda floja por la mala campaña del equipo. Es más, hasta se ha contado que esa tarde el cuerpo técnico tenía sus pertenencias guardadas, habían armado las valijas porque era un hecho que serían despedidos y se volverían a Uruguay.

Pero ese triunfo, le valió a “Goyo” quedarse y empezar a construir una nueva etapa, y a Perdomo quedar en la historia por su gol. Y hoy, para este grupo de jugadores, el clásico que se viene es una oportunidad para empezar a cambiar la imagen con su gente en medio de un torneo que los muestra con dudas. Varios integrantes del plantel estuvieron en la vergonzosa derrota 4-1 de visitante el 28 de julio del año pasado y perdieron la chance de estirar la racha sin derrotas ante su rival de visitante.

Gimnasia Estudiantes Mammini.jpg
Ivo Mammini en acción, durante el último clásico platense en el Bosque.

Ivo Mammini en acción, durante el último clásico platense en el Bosque.

Gimnasia y su clásico platense

Centrándonos en los clásicos en el Estadio del Bosque, la última derrota sufrida por Gimnasia fue en noviembre de 2019. Aquel con Diego Maradona en el banco Tripero, el gol de otro partido de Mateo Retegui, el cruce de Diego con la “GataFernández. Después de ese partido vinieron 4 clásicos donde el Lobo ganó 1 (con “ChirolaRomero como DT por 2-1) y empató 3 (4-4 con los goles del “PulgaRodríguez; 1-1 con el tanto de Eric Ramírez; y 0-0 donde le anulan mal un gol a Ivo Mammini), y en todos tuvo más chances que su rival para ganarlo.

Quedará en el actual grupo en defender esta racha positiva en su casa. Será “su” oportunidad de empezar a enderezar el barco junto al técnico que no parece encontrarle la vuelta a la cosa, más allá que ha tratado de mantener la base de un equipo que en un momento pareció encontrar el rumbo. Pero como todo entrenador quiere empezar a mostrar que sus ideas revolucionarias son las mejores… Bue…

En un arqueo de la memoria del actual Torneo Apertura, tras las derrotas ante Instituto (3-0) y San Lorenzo (2-0), se fue Marcelo Méndez. Vendría un interinato de tres partidos de Fernando Zaniratto, la caída con Independiente (2-0) mostró cambios de algunos nombres y de idea, que empezaría a dar sus frutos en los siguientes encuentros, como en las victorias por Copa Argentina (1-0) con Deportivo Español, y ya de nuevo en el torneo ante Godoy Cruz (3-0). “Lucho” paró a: Nelson Insfrán; Juan Pintado, Leonardo Morales, Gastónm Suso y Pedro Silva Torrejón; Pablo De Blásis y Martín Fernández; Manuel Panaro, Lucas Castro y Alan Sosa; Rodrigo Castillo.

Gimnasia Diego Flores.png
Diego Flores sabe que necesita una victoria de su Gimnasia.

Diego Flores sabe que necesita una victoria de su Gimnasia.

La llegada del Traductor a Gimnasia

Y ahí comenzaría la “era” de Diego Flores, que con esos mismos once que habían vencido a Deportivo Español y el Tomba, debutaría empatando con Lanús (0-0), y le ganaría 1-0 a San Martín de San Juan en el Bosque. Ya en la victoria con Atlético en Tucumán, empezaría a meter mano y el Lobo no ganaría más.

Sí, hace 5 partidos que el Lobo no gana. Ya en esa 8º fecha empezaría una caída con la derrota ante Unión (1-0), el empate con Deportivo Riestra (1-1), la caída con Rosario Central (2-1), la igualdad ante Sarmiento de Junín (0-0) y la reciente derrota frente a Talleres (2-0). Todas ajustadas, sí; tal vez mereciendo un poco más en algunos partidos, pero en definitiva, dejando escapar demasiados puntos.

¿Dónde quedó lo mostrado en esos 5 partidos donde cosechó 4 triunfos (Español, Godoy Cruz, San Martín de San Juan y Atlético Tucumán) y un empate (Lanús)? El cuerpo técnico debería volver a las bases, a las fórmulas que dieron resultado. Demasiado rápido para empezar a cambiar y querer imponer ideas propias. El equipo se había encontrado y de repente la confianza y seguridad conseguida se fue diluyendo.

Talleres Gimnasia Piedrahíta.jpeg
Gimnasia tuvo un flojo partido ante Talleres en Córdoba.

Gimnasia tuvo un flojo partido ante Talleres en Córdoba.

Se queda sin tiempo

Gimnasia no está para pruebas, no tiene margen. Seguís dejando escapar puntos, seguís bajando, y de repente te encontrás en una situación límite para no descender. ¿Alguien mira los promedios? Pero volviendo al clásico, cuerpo técnico y plantel deberían entender que no pueden rifar esta oportunidad de sumar de a tres. Los futbolistas de experiencia, los que son referentes deben más que nunca pisar fuerte en el vestuario y hacer entender al resto, que no pueden seguir dejando la imagen de un equipo que se acostumbró a no ganar y cualquiera le hace frente.

Fechas atrás demostraron que podían ser protagonistas y gracias a esos puntos sumados aún sigue con chances de clasificar, pero ya de lleno en la “era” Flores está regalando. Futbolistas aún sin recorrido o de nombre, juegan como si lo hicieran en una escuelita de fútbol. BASTA. Sí, BASTA de lamentos, de que le pegué así, o asá, más arriba o más abajo y poner cara de lamento. Esto es Primera y deben actuar en consecuencia.

No pueden venir a probar a Gimnasia, a hacer experiencia o sumar minutos. Deberán poner lo que hay que poner y salir a jugar un clásico como se debe. Con la mente fría y el corazón caliente. No es guapo el que pega una patada o lo expulsan. Los colores se defienden jugando, metiendo, laburando en la semana.

Gimnasia Riestra derrota.jpg

Todos, tienen por delante la chance de quedar en la historia, de ellos dependerá si será para bien o para mal. Gimnasia hace 4 clásicos que no pierde en su cancha, no pueden rifar también esta racha como lo hicieron con los últimos 15 puntos de los cuales sacaron ¡¡¡2 puntos!!! Y son 2 gracias a un agónico gol en contra en tiempo de descuento de Murillo, jugador de Riestra, sino solo tendría el punto del empate con Sarmiento 0-0.

Jugarán con un estadio colmado, porque si algo no le falta al equipo es aliento y apoyo. Ahora quedará en Flores no seguir jugando a cambiar e imponer cosas cuando no es el momento; y en los jugadores, porque son en definitiva los que entran a la cancha y de ellos depende. Tendrán 90 minutos para ganarse un lugar privilegiado en la historia y en el corazón del hincha, o dejarla pasar y sumergirse en el insulto y el olvido. Para bien o para mal. De ellos depende.

Dejá tu comentario

Las más leídas

Te puede interesar