Gimnasia atravesaba un atraso en el pago de salarios, situación que afectaba tanto al plantel profesional como a empleados de Estancia Chica y El Bosquecito. La dirigencia recibió fondos de algunas transferencias del mercado de pases y pudo saldar las deudas más urgentes, para levantar las medidas de fuerza de sus empleados.
Luego de varios días, la dirigencia del Lobo empezó a depositar los sueldos y todo vuelve a la normalidad en las oficinas del club. El retraso se debió a diferencias en el recibo de pagos de diferentes ventas de futbolistas, sobre todo lo que tiene que ver con la venta de Rodrigo Castillo.
Con ese ingreso a disposición, se empezaron a abonar los sueldos y las tareas en todas las sedes de la institución volvieron a la normalidad. Vale recordar que al plantel que conduce Alejandro Orfila se le debía un mes pero se le venían saldando deudas de premios pasados.