El 2024 cierra con una certeza que resuena fuerte en el mundo tripero: Gimnasia se convirtió en una vidriera para los clubes europeos. La venta de Benjamín Domínguez al Bologna de Italia fue la última de una lista que no para de crecer y confirma el rol clave del club en la formación y proyección de talentos.
Con cinco ventas al viejo continente en menos de 2 años, el Lobo confirmó sus intenciones de hacerse un lugar como cantera de calidad y garantía de futuro para el fútbol del exterior, a partir de su política deportiva sintetizada en el título "Fábrica de Jugadores", un slogan que busca generar rendimientos deportivos y económicos a largo plazo.
Desde su llegada a la presidencia del Lobo, Mariano Cowen dejó en claro su objetivo: lograr la sustentabilidad económica del club a través de un plan de formación de jugadores. Si bien la idea generó opiniones encontradas en su momento, las primeras ventas del club dejaron en claro el avance para alcanzar esa meta.
La necesidad económica del 2023 apuró algunas decisiones, pero también permitió que una camada joven y talentosa saliera a la cancha y se mostrara al mundo. Domínguez, Ignacio Miramón, Alan Lescano, Tomás Muro, Felipe Sánchez y Matías Melluso son algunos de los nombres que pisan fuerte en sus respectivos clubes desde su salida del Tripero.
El regreso de Gimnasia a Europa
El puntapié inicial lo dio Miramón, una de las joyas más prometedoras que salió del club en los últimos tiempos. El mediocampista fue vendido al Lille de Francia antes del segundo semestre del 2023, en una operación clave para las arcas triperas.
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La venta de Ignacio Miramón al Lille francés fue una noticia que sacudió al mercado de pases argentino.
Su talento y despliegue en la mitad de la cancha captaron rápidamente la atención del fútbol europeo y, desde su arribo, se consolidó como un gran proyecto a futuro. Su presente lo encuentra a préstamo en Boca, pero con la intención de tener el rodaje necesario para regresar al viejo continente y poder asentarse allí.
Casi al mismo tiempo, Muro y Melluso encontraron su destino fuera del país: el primero fue transferido al FC Orenburg de Rusia y el segundo, capitán y referente del club; recaló en el Pafos FC de Chipre. Ambas operaciones significaron ingresos necesarios para un Gimnasia que, en ese momento, todavía peleaba contra la pesada carga de inhibiciones y otras complicaciones económicas heredadas.
Los últimos viajeros europeos
En 2024 una de las transferencias más destacadas fue la de Sánchez al Schalke 04 de Alemania. La institución alemana compró el 100% de los derechos económicos del defensor por 1,4 millones de dólares, incluyendo una cláusula de plusvalía del 20% sobre una futura venta neta, sin límites hasta junio de 2028.
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El Schalke 04 pagó 1,4 millones de dólares para hacerse con Felipe Sánchez.
Para el joven zaguero, la Bundesliga representa una plataforma ideal para seguir creciendo, mientras que para Gimnasia, el acuerdo significa una apuesta por el futuro y una fuente de ingresos garantizados.
La transferencia más reciente y resonante fue la de Benja Domínguez al Bologna. Tras rechazar ofertas del mercado local provenientes de Talleres, Racing y River, el joven delantero recaló en el fútbol italiano en una operación que se cerró por 5,2 millones de euros brutos (aproximadamente 5,72 millones de dólares), con una cláusula del 15% sobre una futura venta.
El acuerdo, que mantiene a Domínguez en Europa por al menos cuatro temporadas, confirmó que Europa sigue de cerca el talento emergente del Lobo y, una vez más, significó un alivio económico para la institución.
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Benja Domínguez se fue por más de 5 millones de euros a Italia y poco a poco se consolida en el Bologna.
Los resultados ya están a la vista y es que luego de no ser convocado en sus primeras semanas, el entrenador le dio la confianza para entrar a la cancha y en tan solo cinco partidos marcó un gol, realizó una asistencia y salió ovacionado en más de una ocasión los fanáticos boloñeses.
En menos de 2 años, Gimnasia colocó cinco jugadores en el fútbol europeo, un logro que refleja el trabajo de las divisiones formativas y el esfuerzo por posicionar al club como una cantera competitiva. Para el Lobo más que simples transferencias, esto significa la confirmación de un modelo de gestión que apuesta por los juveniles como el activo más valioso de la institución.
La ventas más rutilantes de Gimnasia
Si bien Gimnasia supo tener ventas de mayor relevancia económica como las de Diego Alonso, transferido al Valencia de España por 7,65 millones de euros; Roberto Sosa, vendido al Udinese de Italia por 5,6 millones dólares; Andrés Guglielminpietro, quien recaló en el Milán de Italia por 6 millones de dólares; y Leandro Cufré, cuyo traspaso a la Roma rondó los 3,1 millones de euros; los antecedentes registrados en el último año y medio han consolidado un camino a seguir: el del saneamiento de las cuentas albiazules y la disponibilidad de recursos propios para invertir en todo el club.
Para que esto ocurra, la dirigencia no solo se propuso vender jugadores (como fue el caso de Alan Lescano a Argentinos Juniors), sino que estos sean vendidos al exterior, con la idea de poder volver a construir un puente con clubes europeos y a futuro generar ventas de mayor valor económico que deriven nada más y nada menos que en el crecimiento del club.