De Carlos Castagneto a Máximo Cabrera: el caso inaudito de un debut de urgencia en el arco de Gimnasia
Este viernes, cuando se produzca el debut del joven Máximo Cabrera en el arco de Gimnasia, muchos triperos recordarán un caso similar. El de Carlos Castagneto.
“A mí me pasó algo similar, pero mayor aún, porque yo no estaba ni concentrado. La verdad que es una oportunidad única, un sueño que uno está esperando, tiene que estar tranquilo y apoyarse en los mayores, confiando en todo lo que trabajó”, tiró la primera reflexión Castangeto en diálogo con 0221.com.ar.
La experiencia golpeó a su puerta nada menos que en una semifinal de Primera B, el partido de ida que podría marcar la vuelta del Lobo al círculo mayor. Fue en el Estadio Tomás Ducó de Huracán, ante una sorprendente Temperley, que finalmente se metería en la final y subió a Primera División. Castagneto tenía veintidós años, tres más que Cabrera, y además estudiaba la carrera de Contador Público.
Si bien las historias son muy similares, pese a los contextos, llevaba el amor a la camiseta desde el fútbol infantil, mientras que el santafesino se sumó al club en 2022, para las juveniles mayores, en edad avanzada. “La mejor de las suertes, lo vamos a estar acompañando y mimando”, deseó el contador de 65 años, que en 2013 fue candidato a Presidente de la institución mens sana.
Semifinal del Octogonal de 1982, Temperley y Gimnasia
Carlos Castagneto y su debut en Gimnasia ante Temperley
En el profesionalismo no es frecuente que los dos principales arqueros sufran una lesión al mismo tiempo y tampoco es fácil asumir la responsabilidad. Pero Castaneto derrocha optimismo y con emoción le deja esta frase al nuevo guardavallas que contará el once de Zaniratto. “Solamente hay que aferrarse al trabajo que uno viene haciendo. No es el final de nada. Es el comienzo de una nueva expectativa de carrera. No pensar nada más que en ese rectángulo que tiene que defender”.
Aquel sábado 11 de diciembre de 1982, el Lobo alistó a Carlos Daniel Castaneto, Jorge Comas, Sergio Marchi, Jorge Higuaín, Alfonso Roma; Rodolfo Pezzatti, Ricardo Kuzemka, Carlos Carrió; Jorge Cragno, Jorge Domínguez y Jorge Rodríguez. El técnico Carlos Della Savia, uno de los ídolos de la historia, se sinceraba en el vestuario: “Puede ser que nuestra inseguridad en la última línea tenga que ver con el debut del pibe Castagneto, en un momento imprevisto porque se me lesionaron Gasparoni y Sánchez. Pero no hay que acusarlo de nada. Por el contrario, en la segunda etapa nos salvó de la boleta”. Esa derrota 1-2 (descontó Pezzatti a cuatro minutos del final) dejaba la posibilidad de ser finalistas, de ganar por dos goles, tres días más tarde.
La noticia del urgente reemplazo del titular Gasparoni por una lesión en la última práctica, lo desveló un día antes del encuentro. Otro tanto fue sorprendido Gustavo Piñero, 19 años, que fue al banco y en el futuro llegaría a ser uno de los menores de la profesión de entrenadores de arqueros.
Castagneto arquero
Castagneto en alguno de los clubes donde jugó.
En la temporada 1982 Gimnasia tuvo una singular rotación en el arco entre Gasparoni (24 partidos) y Sánchez (21), ambos refuerzos que llegaron ese año desde Chacarita Juniors y Vélez , respectivamente. En tanto, Castagneto venía cumpliendo una buena labor en la Tercera, como denominaba AFA entonces a los equipos del preliminar. En 1981, habían obtenido el campeonato con Castagneto de titular.
El partido de Carlos Castagneto
La noche en Parque Patricios tuvo sabor agridulce. Junto a la pobre iluminación del estadio huracanense, en la media hora inicial dos pelotas superaron el alcance del debutante en circunstancias extrañas. El primer gol de Lacava Schell a los 15 minutos, y el de Jorge Higuaín, en contra, a los 33 minutos. Según la crónica de El Gráfico, “el primero fue un tiro libre que picó mal delante del arquero Castagneto y que tomó más fuerza con la ayuda del viento. El segundo fue todavía más extraño.
Higuaín dominó una pelota en su área grande. Se dio vuelta para dársela a su arquero, pero cuando Castagneto daba el pase al frente para ir a buscarla, se la pasó por arriba de la cabeza. Era para dejar KO a cualquiera”. Pero el Lobo herido no se entregó, y Castagneto creció como figura evitando lo que hubieran sido tres goles más del equipo Celeste. “Me aferré a mi familia y al amor al club”, recuerda. Para la revancha, el martes 14 (tres días después, en Estudiantes) el Lobo vence 1-0 y lleva la definición a los penales. La historia que escribió para su historia Temperley, conducido por Carlos Pachamé, que luego logró el ascenso.
La revancha en Gimnasia
“Gracias a Dios tuve la revancha, en el 84, siendo titular de ese gran equipo que pudo ascender, venciendo a Racing en la final”, afirma Castagneto. Al otro año demostrará también que los libros y la pelota no eran incompatibles. Se recibió en 1985 cuando ya jugaba en primera división.
Castagneto Ascenso Gimnasia racing
La emoción de Carlos Castagneto tras el ascenso de Gimnasia.
“Con una vida ordenada se pueden hacer ambas cosas. Siempre digo a los jóvenes que no dejen de estudiar, la carrera del futbolista es corta o es larga, no sabes, pero el estudio nunca lo dejen de lado”, expresó.
Su trayectoria fue Gimnasia de 1982 a 1986 (en la A jugó 3 partidos), Temperley en 1986 (10 partidos), Bucaramanga de Colombia en 1987, San Lorenzo 1988/89 (8 partidos), Quilmes 1989/90, Sporting Cristal de Perú en 1991, La Serena de Chile en 1992 y Guaraní de Paraguay en 1993.
Formación Gimnasia CAstagneto 1984
Castagneto en la formación de Gimnasia para el ascenso.
La historia de amor a los colores empieza en una casa de la calle 4 y 74, Villa Elvira. Allí don Ozmar Castagneto empezó a llevar a Carlos al Estadio del Bosque, apenas aprendió a caminar. Ese padre que partió repentinamente cuando en el ’84 jugaban el Octogonal y al que le dedicó su máxima emoción del fútbol. La otra fueron sus hijos, Gastón, nacido en el ’88, ex concejal, y Lucas, abogado, nacido en el año ’92 cuando el padre todavía atajaba.