Gimnasia pasó en apenas una semana de atravesar su mejor momento futbolístico a encadenar tres golpes que cambiaron por completo el panorama. La derrota ante Estudiantes, la eliminación de la Copa Argentina y la caída frente a Gimnasia de Mendoza dejaron al equipo de Ariel Pereyra ante la necesidad de reaccionar.
La derrota por 3 a 2 ante Gimnasia de Mendoza en el Estadio del Bosque, por la fecha 6 del Torneo Clausura, completó una semana para el olvido para el Lobo. En apenas siete días, el equipo pasó de mostrar buenos resultados y una idea consolidada a sufrir tres golpes consecutivos.
El contraste es todavía mayor al observar cómo había llegado el conjunto de Pereyra al clásico platense. Hasta entonces acumulaba 3 victorias consecutivas y, más allá de los resultados, había conseguido acompañarlas con un buen funcionamiento y una idea de juego sólida.
Todo comenzó a cambiar con el 4 a 0 sufrido en el clásico platense. La dura caída frente al Pincha significó un golpe del que el equipo no consiguió recuperarse inmediatamente y marcó el comienzo de una semana que continuaría acumulando malas noticias.
Solo unos días después, el martes siguiente, volvió a recibir otro impacto importante. Quedó eliminado por penales en los octavos de final de la Copa Argentina frente a un equipo alternativo de Deportivo Riestra, despidiéndose así de uno de sus principales objetivos de la temporada.
Gimnasia buscará salir del pozo ante Rosario Central
La derrota frente al conjunto mendocino dejó al menos un indicio de recuperación. Durante el segundo tiempo, el equipo mostró otra actitud para ir en busca del partido y consiguió elevar su nivel de juego, acercándose por momentos a la versión que había mostrado antes de esta negativa seguidilla.
Gimnasia debe salir rápido de esta racha de derrotas.
AGLP
Ese cambio será el punto de partida sobre el que deberá trabajar Pereyra para intentar recuperar rápidamente el funcionamiento que llevó al equipo a conseguir tres triunfos consecutivos antes del clásico platense.
El próximo desafío, de todas maneras, estará lejos de ser sencillo. Gimnasia visitará a Rosario Central el sábado 29 de agosto desde las 17, en el Estadio Gigante de Arroyito, por la fecha 7 del Clausura.
El encuentro en Rosario aparece así como una prueba importante para un Gimnasia que necesita dejar atrás una semana en la que acumuló tres golpes consecutivos y volver a encontrar la solidez futbolística que había mostrado hasta hace pocos días.