En la primera parte frente a Instituto, el trabajo ofensivo marcó una diferencia clara a favor de Estudiantes, que se capitalizó con los dos goles. José Sosa adelantó metros en la cancha y a partir de ahí, su trabajo táctico ayudo a Alexis Manyoma y Joaquín Tobio Burgos a explotar los espacios.
Los últimos encuentros del Pincha mostraron claros gestos de recuperación anímica y sobre todo, futbolística de cara al cierre del año. Tras alcanzar seis encuentros consecutivos sin conocer la victoria y dejando dudas en todas las líneas, Eduardo Domínguez hizo cambios fundamentales para reencontrar lo bueno que habían hecho en la Copa de la Liga y de esta manera, remontar la posición que el equipo tenía en las tablas de posiciones.
Para recibir a la Gloria, que marcha cuarto en la clasificación e hizo de su poderío defensivo una fortaleza, el planteo inicial fue novedoso y ayudó a descontrolar al rival. Esto tiene que ver con la posición de partida de Sosa, que por momentos se posicionó como falso nueve, generando un 4-3-3 al momento de atacar, pero que salía de esa posición para aprovechar las diagonales de los extremos, Manyoma y Tobio Burgos.
La supremacía de Estudiantes en los primeros 30 minutos fue clara y partió de esta modificación en el parado, que ayudo a que los defensores rivales no tengan una referencia a quien marcar y de esa manera, sean sorprendidos con la movilidad del '38' y el '19', que si bien empezaron parados por las bandas, aprovecharon las chances de llegar al área y recibir la pelota, de esa manera llegó el segundo gol del Pincha, con el colombiano marcándole la diagonal a Santiago Ascacíbar, controlando en la puerta del área y definiendo ante la salida de Manuel Roffo, el arquero de Instituto.
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Alexis Manyoma se benefició de la posición de José Sosa
Foto: Nacho Amiconi/AGLP.
La comparación parte de la posición que tuvo Lionel Messi en varias ocasiones, cuando jugaba en el Barcelona de Pep Guardiola. En un clásico que quedó marcado entre los rendimientos de la Pulga, Pep decidió que juegue de falso nueve, partiendo desde la línea de mediocampistas para que los centrales lo sigan y abran los espacios para que, los extremos marquen diagonales o se exploten los espacios a las espaldas de los laterales del Real Madrid.