Pedro Troglio protagonizó uno de los momentos más emotivos de su paso por No juegan con nadie, en 0221 Play. El exjugador y DT de Gimnasia recordó el llamado de Carlos Bilardo para citarlo a la Selección argentina y no pudo ocultar la emoción al hablar de sus padres y del sacrificio familiar.
El exjugador y entrenador explicó que su recorrido en los seleccionados había comenzado anteriormente de la mano de Carlos Pachamé, pero que fue Bilardo quien finalmente lo convocó para entrenarse con la Mayor después de una actuación que considera inolvidable.
“Primero me llama Pachamé a las juveniles y ya estaba en el grupo de los pibes después de hace un caminito pero la convocatoria que es para concentrar e ir a entrenar me la hace Carlos Bilardo. Me llama después de la semifinal de la Copa Libertadores 1986 que jugué con River ante Argentinos Juniors en la cancha de Vélez y creo que jugué el mejor partido de mi vida que clasificamos a la final. Él fue a verme, entre a los 15 minutos del segundo tiempo por Néstor Gorosito. Jugué la media hora esa y el suplementario y al otro día salí figura del partido”, recordó Troglio.
El llamado de Carlos Bilardo a Pedro Troglio para la Selección argentina
La actuación había llamado la atención de Bilardo y Troglio recibió previamente una advertencia de Nery Pumpido para que estuviera pendiente del teléfono. La confirmación finalmente llegó durante la madrugada.
Pedro Troglio junto a Bilardo en la Selección argentina.
“A mí me había dicho Nery Pumpido que esté atento al teléfono y creo que sonó a la 1 de la mañana. Atendí y me di cuenta quién era, la voz de Carlos era inconfundible. Me dice que ya habían hablado en River y que me presente a entrenar”, relató.
La emoción de Troglio al recordar a sus padres y el sacrificio familiar
Al reconstruir lo que significó aquella noticia puertas adentro de su casa, Troglio se emocionó y puso el foco en la reacción de sus padres, además del esfuerzo que habían realizado para acompañarlo durante sus primeros años como futbolista.
“Imaginate mis viejos, me pongo mal porque uno está grande pero la emoción de mis viejos fue terrible. Siempre digo que cuando uno pierde a los padres, le afloran todos los recuerdos porque cuando están con vos, los recuerdos no los pensás. Y cada recuerdo hoy me emparenta con el sacrificio que se hizo, yo vengo de una familia muy baja y se me dieron un montón de situaciones juntas”, expresó.
El recuerdo de aquella madrugada terminó así conectando uno de los grandes saltos de su carrera deportiva con una historia profundamente familiar, que décadas después todavía emociona a Troglio al repasar el camino recorrido.