Franco Colapinto vivió un Gran Premio de Hungría para el olvido, con una mala largada, fallas de Alpine en boxes, falta de agarre en el A525 y una frustrante 18° posición final. El piloto calificó la experiencia como un verdadero desastre.
Franco Colapinto largó 14° en Hungría, perdió posiciones desde el arranque y sufrió dos demoras de siete segundos en boxes en una carrera frustrante.
Franco Colapinto vivió un Gran Premio de Hungría para el olvido, con una mala largada, fallas de Alpine en boxes, falta de agarre en el A525 y una frustrante 18° posición final. El piloto calificó la experiencia como un verdadero desastre.
Tras el abandono de Oliver Bearman, que tuvo un inconveniente con su auto, y la penalización de Pierre Gasly, el argentino selló su participación en el puesto 18°, lo que profundiza el mal momento de la escudería y del piloto de Pilar.
Colapinto salió 14° desde la clasificación, pero luego de la largada perdió rápidamente cuatro puestos, quedando en el 18° lugar, muy lejos de la zona de puntos.
Alpine volvió a fallar en la detención del pit-stop durante la vuelta 14: el cambio de neumáticos duró cerca de siete segundos, aproximadamente el triple de lo habitual. Colapinto reaccionó por radio exclamando “¡Dios mío!”, al notar el tiempo perdido en boxes.
Con frustración, el piloto describió su actuación como “una carrera para el olvido, un desastre”, marcando el desenlace de una jornada cargada de errores y mala suerte.
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